Bitcoin cae y el petróleo sube mientras Trump endurece su amenaza contra Irán
0
0

Bitcoin borró buena parte de su avance semanal y volvió a la zona de USD $68.000 mientras los mercados globales se preparan para el vencimiento del ultimátum de Donald Trump a Irán sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz. La combinación de amenazas militares, nuevos ataques y alza del petróleo volvió a castigar a los activos de riesgo.
***
- Bitcoin cayó desde niveles superiores a USD $70.000 hasta el área de USD $68.000 antes del plazo fijado por Trump para Irán.
- El crudo WTI subió 1,7% hasta USD $114,22 por barril, mientras los futuros bursátiles de EE. UU. apuntaban a una apertura bajista.
- AP reportó nuevos ataques de EE. UU. sobre la isla iraní de Kharg, clave para la infraestructura petrolera del país.
Los mercados de criptomonedas y los activos de riesgo operaban bajo presión este martes, a medida que se acerca el plazo fijado por el presidente de EE. UU., Donald Trump, para que Irán reabra el Estrecho de Ormuz. La tensión geopolítica volvió a dominar la narrativa del mercado y borró buena parte del impulso alcista que bitcoin había mostrado durante el fin de semana.
Después de superar los USD $70.000 el lunes, Bitcoin (BTC) retrocedió con fuerza y volvió al área de los USD $68.000. Al momento de edición de este artículo, la principal criptomoneda cotizaba en USD $68.400, con una caída de 1,4% en las últimas 24 horas, anulando gran parte de las ganancias recientes en medio del aumento de la incertidumbre.
La presión no se limitó al ecosistema cripto. Los futuros de las acciones estadounidenses también anticipaban una jornada negativa, con el Nasdaq 100 liderando las caídas al marcar un retroceso de 0,65% antes de la apertura. En paralelo, el petróleo ampliaba su repunte, una señal clásica de temor ante una posible disrupción del suministro energético global.
El contrato del crudo WTI subía 1,7% hasta USD $114,22 por barril. Ese movimiento refleja la sensibilidad de los mercados ante cualquier amenaza vinculada con el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crítica para el transporte mundial de petróleo y gas. Cuando ese paso se vuelve incierto, los operadores suelen vender activos de riesgo y buscar coberturas más defensivas.
Bitcoin cede terreno mientras sube la tensión
El retroceso de Bitcoin ilustra cómo la criptomoneda sigue reaccionando a los shocks macro y geopolíticos, pese a su narrativa de activo alternativo. En episodios de alta tensión internacional, BTC no siempre actúa como refugio inmediato. Con frecuencia, primero acompaña la aversión general al riesgo, especialmente cuando el dólar, la energía y los bonos pasan a dominar la atención de los inversionistas.
En esta ocasión, el cambio de sentimiento fue rápido. Tras cotizar por encima de USD $70.000 el lunes, BTC volvió a perder altura conforme se acercaba la hora límite impuesta por Trump. El mercado interpretó que el riesgo de una nueva escalada militar en Medio Oriente podía tener efectos directos sobre inflación, transporte marítimo, combustible y crecimiento global.

La caída también coincidió con un mensaje especialmente agresivo del presidente estadounidense. Trump escribió en Truth Social el martes por la mañana: “Toda una civilización morirá esta noche, para nunca volver a ser reconstruida”. Luego agregó: “No quiero que eso ocurra, pero probablemente ocurrirá”.
El mandatario cerró su mensaje con una frase aún más inquietante para los mercados: “Lo sabremos esta noche, uno de los momentos más importantes en la larga y compleja historia del mundo”. Aunque dejó abierta la posibilidad de una salida de último minuto, el tono general del mensaje fortaleció la percepción de que el riesgo de confrontación seguía creciendo.
El plazo de Trump y el papel del Estrecho de Ormuz
Para entender la reacción del mercado, conviene recordar por qué el Estrecho de Ormuz es tan relevante. Se trata de uno de los cuellos de botella energéticos más importantes del planeta. Una parte sustancial del comercio marítimo de crudo pasa por ese corredor. Si el tránsito se interrumpe o se restringe, el impacto sobre precios y cadenas de suministro puede ser casi inmediato.
Trump fijó como fecha límite este martes a las 8 p. m. ET para que Irán acepte un acuerdo que incluya la reapertura del estrecho. Según el seguimiento en vivo de Associated Press, la amenaza vino acompañada de declaraciones en las que el presidente incluso mencionó la posibilidad de destruir puentes y plantas eléctricas iraníes si Teherán no cedía.
El mismo seguimiento señaló que Estados Unidos volvió a atacar objetivos militares en la isla iraní de Kharg, un centro petrolero clave para el país. Un funcionario de la Casa Blanca, que habló bajo condición de anonimato, dijo que el ataque marcó la segunda vez que la isla era alcanzada. Horas antes, reportes locales habían hablado de explosiones en la zona.
Kharg tiene una importancia especial dentro de la infraestructura energética iraní. Por eso, cualquier acción militar sobre esa isla no solo eleva el riesgo geopolítico, sino que también alimenta las expectativas de un shock petrolero más severo. Eso ayuda a explicar por qué el WTI siguió subiendo al mismo tiempo que bitcoin y los futuros bursátiles perdían fuerza.
Vance intenta moderar el mensaje, pero no disipa la cautela
Parte de las pérdidas en los mercados fue contenida por comentarios del vicepresidente J.D. Vance. Aunque reiteró el plazo de las 8 p. m. ET, dijo que los objetivos militares de la guerra con Irán ya habían sido completados. Esa frase fue leída como un posible intento de bajar la temperatura del mensaje presidencial sin renunciar a la presión diplomática.
Vance también declaró en Budapest que Estados Unidos ya había derrotado militarmente a Irán y que ahora Teherán estaba intentando infligir el mayor dolor económico posible al mundo al mantener cerrado el Estrecho de Ormuz. Añadió que Washington tiene capacidad para imponer a Irán un costo económico mucho mayor que el que Irán puede imponer a EE. UU. o a sus aliados.
En otra de sus declaraciones, el vicepresidente dijo estar “confiado” en que Irán respondería a las demandas de Washington antes del plazo nocturno. “Espero que sean inteligentes”, afirmó. Aun así, ese tono relativamente más moderado no bastó para restaurar por completo el apetito por el riesgo.
La razón es simple. Los operadores no solo evalúan la retórica oficial, sino también los hechos sobre el terreno. Y en las últimas horas, esos hechos incluyeron ataques a infraestructura, reportes de víctimas, amenazas sobre activos energéticos y señales de extensión regional del conflicto hacia otros países y rutas logísticas.
Una crisis con impacto humano y energético más amplio
Associated Press también informó que la guerra ya ha dejado más de 1.900 muertos en Irán y más de 1.400 en Líbano. En los estados árabes del Golfo y en Cisjordania ocupada se reportaron más de dos docenas de fallecidos. Israel registró 23 muertos y EE. UU. 13 miembros del servicio militar fallecidos. Además, millones de personas en Irán y Líbano han sido desplazadas.
La cobertura en vivo también describió ataques aéreos sobre infraestructura iraní, restricciones de combustible en aeropuertos europeos, estaciones de servicio presionadas en Francia y daños a embarcaciones en el Golfo Pérsico. Todo esto refuerza la idea de que el conflicto ya no afecta solo al plano militar, sino también al energético, logístico y comercial.
Desde la perspectiva del mercado, este tipo de crisis suele traducirse en tres canales de transmisión. Primero, petróleo más caro. Segundo, mayor aversión al riesgo en acciones y criptomonedas. Tercero, un posible deterioro de las expectativas sobre inflación y tasas, especialmente si el alza de la energía se extiende en el tiempo.
Por ahora, bitcoin sigue atrapado en ese cruce de fuerzas. A largo plazo, algunos inversionistas lo ven como cobertura frente a desórdenes monetarios o políticos. Pero en el corto plazo, cuando el sistema financiero global entra en modo defensivo, BTC suele comportarse como un activo sensible a liquidez, sentimiento y volatilidad macro.
Con el reloj avanzando hacia el plazo presidencial, el mercado permanece atento a cualquier señal que confirme una desescalada o, por el contrario, una fase más severa del conflicto. Hasta entonces, el retroceso de bitcoin, la debilidad de los futuros bursátiles y el salto del petróleo muestran que la geopolítica volvió a tomar el control de la narrativa financiera global.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
0
0
시작하는 데 사용하는 포트폴리오를 안전하게 연결하세요.






