Bitwise advierte que el portafolio 60/40 está expuesto a la depreciación del dólar
0
0

La entrada de capital a fondos de oro y Bitcoin reaviva las críticas de Bitwise al portafolio 60/40, mientras la deuda estadounidense y los rendimientos alimentan el debate sobre la depreciación del dólar.
***
- Los ETF spot de Bitcoin registraron entradas por aproximadamente USD $606 millones el 20 de agosto, según DiarioBitcoin.
- GLD e IBIT aparecen vinculados a fuertes flujos durante la semana terminada el 21 de agosto, aunque la evidencia disponible no permite confirmar la cifra conjunta de USD $7.000 millones.
- La deuda estadounidense superó los USD $40 billones, según reportes de prensa citados en los resultados disponibles.
Los inversionistas dirigieron capital hacia fondos de oro y Bitcoin, en una señal de que la llamada operación de depreciación volvió a dominar parte del mercado. Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, sostiene que el tradicional portafolio 60/40 deja a sus titulares expuestos a la pérdida de valor de la moneda fiduciaria, porque tanto las acciones como los bonos se valoran en dólares. El movimiento ocurre mientras los fondos vinculados con inteligencia artificial pierden protagonismo frente a los activos considerados escasos.
Eric Balchunas, analista sénior de fondos cotizados de Bloomberg, describió este desplazamiento como una apuesta por activos que ningún gobierno puede imprimir. La lectura ayuda a explicar por qué el dinero no salió necesariamente del mercado, sino que pudo cambiar de destino: el oro y Bitcoin recibieron entradas importantes, mientras un fondo de semiconductores registró fuertes salidas. La rotación refleja una preocupación macroeconómica, aunque por sí sola no demuestra que los inversionistas hayan abandonado definitivamente las acciones tecnológicas.
El modelo 60/40 queda bajo presión
El portafolio 60/40 asigna 60% del capital a acciones y 40% a bonos, una combinación que durante décadas se presentó como una forma relativamente equilibrada de participar en el crecimiento y reducir la volatilidad. La tesis de Hougan cuestiona esa protección porque ambos componentes representan promesas financieras denominadas en dólares, de modo que ninguno ofrece una cobertura directa si la moneda pierde poder adquisitivo. En ese marco, el debate no se centra únicamente en el rendimiento nominal de cada activo, sino en lo que ese rendimiento puede comprar.
La vulnerabilidad quedó expuesta en 2022, cuando acciones y bonos cayeron al mismo tiempo. La evidencia disponible sitúa la pérdida anual de distintas carteras 60/40 aproximadamente entre 17% y 25%, según la metodología utilizada; por ello, no es posible sostener de forma general que la estrategia perdió exactamente 18% ni que 2022 fue necesariamente su peor año desde 1937. El episodio debilitó la idea de que los bonos siempre compensan las pérdidas bursátiles.
La reciente rotación proporciona un nuevo argumento a quienes buscan incorporar activos duros a las carteras. El oro no depende de la capacidad de un emisor soberano para cumplir una promesa de pago, mientras que Bitcoin tiene una oferta limitada por su protocolo y opera fuera de la política monetaria de un banco central. Sin embargo, la comparación no elimina las diferencias de riesgo: el metal tiene una trayectoria histórica mucho más extensa y BTC conserva una volatilidad significativamente mayor.
El flujo hacia estos instrumentos tampoco significa que todos los inversionistas estén sustituyendo sus carteras completas. Puede tratarse de una reasignación táctica ante las señales de deuda, rendimientos y política fiscal, especialmente después de un periodo en el que los fondos de inteligencia artificial concentraron buena parte de la atención. La persistencia de las entradas será clave para determinar si se trata de una tendencia estratégica o de un movimiento temporal.
Oro y Bitcoin captan el dinero
Los resultados disponibles confirman que SPDR Gold Shares, identificado por el ticker GLD, ofrece exposición al precio del oro, y que iShares Bitcoin Trust, de BlackRock, busca reflejar el desempeño de Bitcoin. Sin embargo, las fuentes encontradas no verifican de manera independiente que GLD haya captado exactamente USD $3.400 millones ni que IBIT haya recibido algo más de USD $1.000 millones durante la semana terminada el 21 de agosto. Esas cifras deben presentarse como datos atribuidos a la información original, no como hechos confirmados por la evidencia disponible.
Tampoco puede confirmarse con los resultados disponibles que ambos fondos hayan recibido conjuntamente USD $7.000 millones en cinco días. La evidencia sí muestra que los ETF spot de Bitcoin registraron entradas aproximadas de USD $606 millones el 20 de agosto, según DiarioBitcoin. La cifra fue presentada como la mayor entrada diaria desde mayo y ofrece un dato concreto sobre la recuperación del apetito por Bitcoin.
La comparación con el sector de semiconductores muestra la intensidad potencial del cambio. VanEck Semiconductor ETF, cuyo ticker es SMH, aparece descrito en el borrador como receptor de salidas por USD $1.700 millones, pero los resultados disponibles solo confirman que el fondo proporciona exposición a empresas de semiconductores y muestran cotizaciones recientes; no verifican ese monto de reembolsos. Por tanto, la cifra debe mantenerse como atribuida a la información original o eliminarse en una versión final respaldada únicamente por las fuentes disponibles.
La recuperación de IBIT tuvo una referencia particularmente relevante el 20 de agosto, cuando los fondos cotizados de Bitcoin registraron entradas diarias por USD $606 millones. La cifra representó el mayor ingreso de una sola jornada desde el 1 de mayo, según la cobertura citada. El rebote muestra cómo pueden cambiar rápidamente los flujos en un activo sensible al apetito por riesgo y a las expectativas sobre liquidez.
La deuda estadounidense cambia el escenario
El detonante señalado en la información original se encuentra en Washington, donde la deuda de Estados Unidos habría superado los USD $40 billones el 19 de agosto, de acuerdo con reportes de prensa citados en los resultados disponibles. La evidencia encontrada no confirma de forma directa el rendimiento de 5,337% del bono del Tesoro a 30 años ni permite verificar que ese nivel fuera el más alto desde 2007. En cualquier caso, rendimientos elevados pueden reflejar una mayor prima exigida por los tenedores de deuda.
El borrador también atribuye al secretario del Tesoro, Scott Bessent, una ampliación de las recompras de bonos de largo plazo hasta al menos USD $4.000 millones por operación, con inicio el 9 de septiembre. Esa afirmación no está respaldada por los resultados disponibles y debe conservarse únicamente como información atribuida al reporte original, no como un anuncio confirmado. La interpretación de que la medida buscaría limitar los rendimientos pertenece a los participantes del mercado y no equivale a una confirmación oficial de un objetivo cambiario.
Si los inversionistas creen que las recompras pueden contener los rendimientos sin resolver el problema fiscal, podrían exigir una compensación adicional por mantener activos denominados en dólares. Esa percepción favorecería a instrumentos cuya oferta no depende de decisiones presupuestarias o monetarias, como el oro y, para algunos participantes, BTC. A la vez, un rendimiento elevado también puede competir con los activos sin flujo de caja, por lo que el efecto final sobre Bitcoin y el metal dependerá de la confianza en la política económica y de la liquidez disponible.
El antecedente internacional refuerza la discusión. Los resultados disponibles atribuyen al Banco Central Europeo el dato de que, a finales de 2025, el oro representaba 27% de las reservas de los bancos centrales y había superado a los bonos del Tesoro estadounidense, que suponían 22%. La cifra debe entenderse como una atribución a los reportes citados. En cualquier caso, la composición sugiere una mayor presencia del oro en las reservas oficiales, aunque no implica que las instituciones estén reemplazando por completo sus activos denominados en dólares.
Rendimientos divergentes y la prueba de septiembre
Bitcoin cotizaba cerca de USD $79.144 y avanzaba 0,55% en las 24 horas previas al reporte, mientras el principal fondo cotizado de oro acumulaba una ganancia aproximada de 8% en 2026 después de un verano débil. IBIT presentaba, en contraste, una caída cercana a 10% en el año. Estas cifras proceden del borrador original y no están confirmadas por la evidencia de búsqueda disponible, por lo que deben leerse como datos atribuidos al reporte de origen.
La diferencia entre el desempeño del oro y el de IBIT importa para evaluar la rotación. El metal puede beneficiarse de compras institucionales y de una demanda de reserva que no exige asumir movimientos bruscos, mientras BTC suele responder con mayor sensibilidad a las condiciones de liquidez, al posicionamiento y al apetito especulativo. Por eso, una cartera que incorpore ambos activos no enfrenta un riesgo uniforme, aunque los dos aparezcan agrupados bajo la idea de protección frente a la depreciación monetaria.
El calendario ofrece una referencia concreta para medir la convicción del mercado: la primera operación ampliada de recompra de bonos estaría prevista para el 9 de septiembre, según la información original. Si las entradas hacia fondos de oro y Bitcoin continúan después de esa fecha, la señal apuntaría a una reconstrucción más profunda de las carteras y no solo a una reacción de una semana. Si se detienen, el episodio podría quedar como un movimiento intenso pero pasajero provocado por la tensión en el mercado de deuda.
En cuanto a las causas de los movimientos recientes, el catalizador confirmado en la evidencia es la entrada de aproximadamente USD $606 millones en los ETF spot de Bitcoin el 20 de agosto. La relación entre ese flujo y el repunte de Bitcoin es temporal y plausible, pero no prueba por sí sola una causalidad. Para los flujos de oro, Bitcoin e instrumentos de semiconductores durante toda la semana, el motivo específico no está identificado de manera independiente en las fuentes disponibles.
La discusión, en última instancia, no plantea una elección automática entre acciones, bonos, oro y Bitcoin. El punto de Bitwise es que una cartera 60/40 puede compartir una exposición monetaria que sus defensores suelen tratar como diversificación suficiente, mientras algunos inversionistas buscan una protección adicional. Para los participantes del mercado, la próxima prueba será distinguir entre una cobertura estratégica contra el dólar y una rotación táctica impulsada por la preocupación ante la deuda.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
0
0
Securely connect the portfolio you’re using to start.






