Los bonos de EE. UU. sufren su peor década en 223 años y Bitcoin enfrenta un nuevo rival
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Los bonos del Tesoro estadounidense registraron su peor década en más de dos siglos, pero sus rendimientos actuales ofrecen a las instituciones una alternativa más competitiva frente a Bitcoin.
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- Los bonos estadounidenses a largo plazo perdieron cerca de 2% anual durante la década terminada en agosto de 2026.
- El Tesoro a 10 años rinde 4,80% y el bono a 30 años ofrece 5,25%, mientras Bitcoin no genera un rendimiento fijo.
- Los fondos estadounidenses de Bitcoin al contado captaron USD $987,7 millones en la semana terminada el 4 de septiembre.
Bonos de EE. UU. registran su peor década en 223 años
La deuda a largo plazo perdió cerca de 2% anual en 10 años.
El bono a 10 años rinde 4,80% y el de 30 años, 5,25%.
₿ Los ETF spot de Bitcoin captaron USD 987,7 millones en una semana. pic.twitter.com/XsB5MbDBXP
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 8, 2026
Los bonos del Tesoro estadounidense atraviesan una ruptura histórica que modifica la comparación tradicional entre renta fija y Bitcoin. Los inversores que compraron deuda pública de largo plazo hace diez años perdieron dinero incluso antes de descontar la inflación, un hecho que, según los registros citados, solo había ocurrido una vez desde 1793. La situación plantea una paradoja para el mercado: el deterioro de los bonos fortalece el argumento de quienes cuestionan la deuda soberana, pero los rendimientos actuales también ofrecen a las instituciones una alternativa más atractiva frente a un activo que no paga intereses.
Una década extraordinariamente mala para los bonos
Los bonos del Tesoro estadounidense a largo plazo registraron una pérdida aproximada de 2% anual durante la década que terminó en agosto de 2026, de acuerdo con datos de Bank of America citados por BeInCrypto. El último periodo comparable concluyó en 1803, cuando el gobierno de Washington asumió deuda para financiar la compra de Louisiana, por lo que el resultado actual destaca incluso frente a episodios como la Guerra Civil, la Gran Depresión y la inflación de la década de 1970.
La explicación comienza con el rendimiento que ofrecían esos títulos al momento de la compra. En septiembre de 2016, el bono del Tesoro estadounidense a 30 años pagaba apenas 2,32%, según los registros del Departamento del Tesoro, y ese cupón fijo representaba prácticamente todo el retorno esperado por el inversor.
Después, la inflación se aceleró y la Reserva Federal elevó las tasas de interés, lo que redujo el precio de los bonos emitidos con cupones más bajos. Las pérdidas de capital fueron suficientemente grandes para absorber el ingreso del cupón y dejar un resultado negativo para quienes mantuvieron la exposición durante la década.
El registro histórico utilizado para comparar estos periodos comienza en 1793 y reúne 2.771 lecturas mensuales, compiladas por Edward McQuarrie, profesor de finanzas de la Universidad de Santa Clara. De acuerdo con el análisis citado, los rendimientos negativos a diez años aparecen en 25 meses de ese conjunto, mientras Bianco Research contabiliza 24 meses dentro de la racha actual.
El rendimiento del Tesoro cambia la competencia
Jim Bianco, fundador de Bianco Research, advirtió que el hecho de que los bonos hayan sido una de las peores inversiones de la historia estadounidense no permite anticipar automáticamente su comportamiento futuro. Su observación apunta a una diferencia clave entre el rendimiento pasado y las condiciones de entrada: los inversores no compran únicamente el historial del activo, sino el retorno que ofrece desde el momento de la operación.
Según la lectura de Bianco Research, el rendimiento inicial ha explicado una parte importante del desempeño de los bonos durante la década siguiente. Comprar deuda con un rendimiento cercano a 2% limita el techo de retorno, mientras adquirirla alrededor de 5,25% ofrece una base mucho más sólida si las tasas dejan de subir y los precios se estabilizan.
Ahí aparece un desafío que Bitcoin no había enfrentado en sus primeros años. La Reserva Federal redujo las tasas hasta casi cero el 16 de diciembre de 2008, apenas 18 días antes de la creación del bloque génesis de Bitcoin, de modo que el activo nació y creció en un entorno marcado por dinero barato y bajos retornos para el efectivo y la deuda pública.
Ahora, el bono del Tesoro a diez años rinde 4,80% y el título a 30 años ofrece 5,25%, según las cifras incluidas en la noticia. Bitcoin, en cambio, no distribuye cupones ni intereses, y cotizaba cerca de USD $77.934, con una caída aproximada de 2% y todavía muy por debajo de su récord de 2025.
Deuda, inflación y demanda institucional
La paradoja central es que los mismos problemas que elevan el atractivo narrativo de Bitcoin también están impulsando los rendimientos de los bonos. Washington necesita financiar una deuda cada vez mayor, y los prestamistas exigen una compensación más elevada cuando perciben riesgos relacionados con el déficit, la inflación o la capacidad del gobierno para sostener sus obligaciones.
La deuda federal estadounidense alcanzó USD $40,1 billones el 3 de septiembre, según las cifras del Tesoro mencionadas en el reporte. Cada nueva subasta aumenta la oferta de títulos que el mercado debe absorber, mientras el petróleo por encima de USD $100 mantiene presión sobre la inflación y complica una eventual relajación monetaria rápida.
En ese contexto, un rendimiento nominal cercano a 5% puede resultar especialmente relevante para fondos, bancos y otras instituciones que necesitan justificar sus decisiones de asignación de capital. La renta fija no elimina el riesgo de inflación ni garantiza ganancias, pero ofrece flujos contractuales y una referencia de retorno que Bitcoin no proporciona de forma nativa.
La comparación tampoco significa que los inversores estén abandonando los productos vinculados con BTC. Los fondos estadounidenses de Bitcoin al contado recibieron USD $987,7 millones durante la semana terminada el 4 de septiembre, según datos de Farside, y las entradas superaron a las registradas por otros fondos de criptomonedas.
Bitcoin conserva demanda, pero enfrenta una prueba distinta
Las entradas hacia los fondos de Bitcoin muestran que la aparición de rendimientos elevados en el Tesoro no ha eliminado la demanda institucional por el activo digital. Para algunos inversores, BTC continúa funcionando como una cobertura frente a la expansión monetaria, la acumulación de deuda y la pérdida de confianza en la disciplina fiscal, aunque esa tesis convive ahora con una alternativa de renta fija que paga una tasa visible.
La evolución de las tasas también puede afectar la liquidez disponible para activos volátiles. Cuando el efectivo y los bonos ofrecen retornos más altos, los administradores de cartera pueden reducir el riesgo necesario para alcanzar sus objetivos, mientras los activos como Bitcoin deben demostrar una apreciación potencial suficientemente amplia para compensar sus fluctuaciones.
Los operadores de Polymarket asignaban una probabilidad de 52% a una subida de tasas en septiembre, de acuerdo con la información publicada. Esa expectativa refuerza la incertidumbre sobre el próximo movimiento de los mercados, porque una política monetaria más restrictiva podría sostener los rendimientos de los bonos y aumentar la presión sobre los activos de riesgo.
La pregunta decisiva no consiste únicamente en si Bitcoin puede recuperar su máximo de 2025, sino en si puede superar durante una década un rendimiento anual cercano al 5% sin depender de una nueva ola de dinero barato. Los próximos datos de inflación, cuya publicación estaba prevista para el viernes, podían ofrecer una señal inicial sobre si los bonos conservarían su atractivo o si volverían a perder terreno frente a activos alternativos.
La historia reciente deja una conclusión incómoda para ambos mercados: los bonos dejaron de parecer una apuesta automáticamente segura, pero sus rendimientos actuales los convirtieron en un competidor más serio para Bitcoin. El desafío para los inversores será distinguir entre el ingreso nominal prometido por la deuda estadounidense y el retorno real que quedará después de la inflación, el riesgo fiscal y los cambios en las tasas.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
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