BlackRock ve en la IA el próximo gran caso de uso para Bitcoin y Ethereum
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BlackRock cree que la próxima gran narrativa para el sector cripto no vendrá de una nueva ola de tokens, sino de su integración con la inteligencia artificial. La firma sostiene que los inversionistas institucionales se concentran en Bitcoin y Ether, mientras ven en las criptomonedas una pieza de infraestructura para la economía digital que podría emerger alrededor de agentes de IA y centros de datos.
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- Robbie Mitchnick, jefe de activos digitales de BlackRock, afirmó que los clientes institucionales se enfocan sobre todo en BTC y ETH.
- El ejecutivo sostuvo que la inteligencia artificial representa una fuerza de largo plazo más relevante para cripto que la proliferación de nuevos tokens.
- BlackRock también vinculó el auge de la IA con el giro de mineras Bitcoin hacia servicios de computación y con el papel de BTC como diversificador.
BlackRock considera que la siguiente etapa importante para el ecosistema cripto podría estar más vinculada con la inteligencia artificial que con una nueva expansión de tokens. Esa fue la idea central expresada por Robbie Mitchnick, jefe de activos digitales de la gestora, durante una intervención en la Cumbre de Activos Digitales celebrada en Nueva York el martes 24 de marzo.
Según explicó el ejecutivo, el comportamiento de los inversionistas institucionales muestra un cambio claro. En lugar de buscar exposición amplia a múltiples criptoactivos, los clientes se están concentrando en un grupo mucho más reducido, encabezado por Bitcoin y, posteriormente, Ether.
El planteamiento sugiere una lectura más selectiva del mercado. Para BlackRock, la proliferación de nuevos tokens no ha generado un interés sostenido entre grandes inversionistas, que parecen preferir activos con mayor trayectoria, liquidez y reconocimiento dentro del ecosistema, indica CoinDesk.
La visión también marca distancia respecto a una narrativa que durante años dominó buena parte del mercado. En vez de presentar a las criptomonedas sobre todo como instrumentos especulativos, Mitchnick las describió como una infraestructura potencial para una economía digital en la que la IA tenga un papel central.
Menor interés por las altcoins y mayor foco en bitcoin y ether
Durante su intervención, Mitchnick dijo que la rotación entre los principales tokens ha sido “bastante feroz”. A su juicio, solo Bitcoin, identificado por su ticker BTC, y más tarde Ether, identificado como ETH, han conseguido mantener posiciones consistentes en las asignaciones de los inversionistas institucionales.
En ese contexto, sostuvo que muchos de los tokens más recientes no logran conservar relevancia a largo plazo. El ejecutivo fue especialmente crítico con la enorme cantidad de activos digitales en circulación, al afirmar que “la mayor parte de eso es un sinsentido”.
Esa apreciación ayuda a entender por qué las carteras institucionales se han vuelto más estrechas. En vez de construir exposiciones diversificadas a una gran cantidad de nombres, los clientes de BlackRock estarían priorizando un puñado de activos, con claro predominio de Bitcoin y Ethereum.
El comentario también deja entrever una diferencia entre el apetito minorista y el institucional. Aunque en algunos ciclos de mercado las altcoins atraen flujos por su mayor volatilidad y potencial especulativo, los grandes gestores tienden a privilegiar activos más consolidados cuando evalúan riesgo, permanencia y utilidad.
La IA como fuerza de largo plazo para el sector cripto
Mitchnick señaló que la inteligencia artificial es un tema más grande que los propios activos digitales, pero añadió que ambas áreas se cruzan de maneras relevantes. Desde su perspectiva, la IA podría ser una fuerza de largo plazo más potente para moldear el futuro de las criptomonedas que la mera aparición de nuevos tokens.
Para explicar esa relación, el ejecutivo planteó que los agentes de IA difícilmente operarán sobre sistemas financieros tradicionales como Fedwire o SWIFT. En su opinión, si la IA funciona con datos e inteligencia nativos de computadora, entonces las criptomonedas encajan como una forma de dinero también nativa de computadora.
Su cita fue directa: “Es muy poco probable que los agentes de IA usen, ya sabe, Fedwire y SWIFT”. Luego añadió: “¿Qué son las criptomonedas? Las criptomonedas son dinero nativo de computadora… La IA son datos e inteligencia nativos de computadora. Y por eso existe una simbiosis natural ahí”.
Ese razonamiento reubica a cripto dentro de una discusión tecnológica más amplia. Ya no se trataría solamente de apostar a la subida de precio de un token, sino de considerar si las redes blockchain y los activos digitales podrían convertirse en herramientas funcionales para intercambios automáticos de valor entre sistemas de software.
Para lectores menos familiarizados con esta idea, el concepto de “dinero nativo de computadora” alude a medios de pago que pueden integrarse directamente en procesos digitales programables. Eso incluye transferencias automáticas, liquidación sin intermediarios tradicionales y compatibilidad con aplicaciones que operan de forma continua en internet.
Minería de Bitcoin y centros de datos orientados a IA
Mitchnick también mencionó un punto práctico donde esa convergencia ya empieza a observarse. Un número creciente de mineros Bitcoin está desviando parte de sus recursos hacia cargas de trabajo asociadas con inteligencia artificial, atraídos por ingresos más estables y por la creciente demanda de potencia de cómputo.
La noticia original de CoinDesk señaló que varias empresas mineras que cotizan en bolsa ya han dado pasos concretos en esa dirección. Entre ellas figuran Hut 8, con ticker HUT, Core Scientific, con ticker CORZ, e Iren, con ticker IREN.
De acuerdo con esa información, estas compañías están reutilizando centros de datos o firmando acuerdos de alojamiento vinculados con IA y computación de alto rendimiento. Aunque la minería continúa siendo su negocio principal, el movimiento refleja cómo parte de la infraestructura creada para Bitcoin puede encontrar nuevas fuentes de demanda.
El punto es relevante porque conecta dos industrias intensivas en energía y hardware. Tanto la minería como la IA avanzada dependen de centros de datos, refrigeración, acceso eléctrico y equipamiento especializado. Por eso, ciertos operadores del sector ven una oportunidad para monetizar instalaciones existentes en actividades distintas al minado tradicional.
Ese giro no implica que Bitcoin quede desplazado por la IA. Más bien muestra que la expansión del cómputo para modelos inteligentes puede alterar la estructura de ingresos de empresas mineras y, al mismo tiempo, reforzar la idea de que la infraestructura digital asociada a cripto tiene aplicaciones más amplias.
Bitcoin como diversificador ante la disrupción tecnológica
Además del vínculo operativo entre cripto e IA, Mitchnick relacionó la disrupción impulsada por estas tecnologías con el atractivo financiero de Bitcoin. En la medida en que nuevas herramientas transformen industrias y generen incertidumbre, sostuvo que BTC puede actuar como una asignación estabilizadora dentro de los portafolios.
Su argumento fue que bitcoin podría funcionar como diversificador durante periodos de cambio rápido. Esa lectura se apoya en la idea de que, cuando las tecnologías emergentes reordenan sectores económicos enteros, ciertos inversionistas buscan activos con características diferenciadas frente a mercados tradicionales.
El ejecutivo resumió esa visión al afirmar que existen “puntos de intersección que son relevantes” y que “claramente hay una ventaja y una oportunidad de desempeñar un papel en la economía de la IA”. Con ello, BlackRock sugiere que la tesis cripto podría fortalecerse menos por la cantidad de nuevos proyectos y más por su integración con infraestructuras digitales futuras.
En términos de mercado, el mensaje resulta significativo porque proviene del mayor gestor de activos del mundo y porque apunta a un criterio de selección más exigente. Si esta visión gana tracción, el capital institucional podría seguir concentrándose en pocos criptoactivos, mientras observa con cautela al resto del universo de tokens.
Por ahora, el foco de BlackRock parece situarse en bitcoin y ether como nombres con permanencia, mientras la inteligencia artificial surge como un catalizador estratégico para el próximo capítulo del sector. La implicación de fondo es clara: para una parte del capital institucional, el futuro de cripto podría depender menos de la especulación con altcoins y más de su utilidad dentro de una economía automatizada.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
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