Bitcoin enfrenta una señal inquietante: los vendedores se agotan y los compradores no llegan
0
0
Bitcoin atraviesa una de las fases más delicadas de su actual estructura de mercado. La presión vendedora comienza a perder intensidad, pero el problema es que los compradores todavía no han aparecido con la fuerza necesaria para confirmar una recuperación.
Ese es el principal diagnóstico de Glassnode en su más reciente informe The Week On-Chain, publicado el 12 de agosto, donde advierte que Bitcoin permanece comprimido entre dos niveles de costo fundamentales mientras el volumen spot cae a mínimos no vistos desde 2019.
La situación genera una paradoja: los vendedores muestran señales de agotamiento, pero el mercado tampoco presenta una demanda suficientemente sólida para impulsar un nuevo tramo alcista.
Mientras tanto, el mercado de derivados se ha adelantado. El apalancamiento, especialmente las posiciones largas, ha aumentado en un momento en el que los datos del mercado spot todavía no respaldan plenamente una recuperación.
Para Glassnode, esta combinación convierte a Bitcoin en un mercado especialmente vulnerable a un movimiento brusco cuando alguno de los dos extremos del rango finalmente ceda.
Bitcoin permanece atrapado entre dos niveles clave
La estructura actual puede resumirse en dos precios: $63.000 y $68.700.
Glassnode identifica los $63.000 como el Median Realized Price, un nivel que representa aproximadamente el punto medio de la base de costo de las monedas existentes en la red.
Por encima se encuentra el Short-Term Holder Cost Basis, situado alrededor de los $68.700. Este indicador representa el precio promedio de adquisición de los participantes que compraron Bitcoin recientemente.
La importancia de esta zona radica en el comportamiento de los inversores que se encuentran actualmente en pérdidas.
Mientras Bitcoin permanezca por debajo de los $68.700, una parte significativa de los compradores recientes continúa esperando recuperar su precio de entrada. Históricamente, estas zonas pueden convertirse en áreas de venta porque los participantes que estuvieron atrapados en pérdidas aprovechan los rebotes para salir del mercado en torno a su punto de equilibrio.
Glassnode señala que Bitcoin ha intentado recuperar esta zona nueve veces desde el máximo de octubre, y en cada ocasión la presión vendedora apareció alrededor del nivel de equilibrio.
Por eso, una recuperación de los $68.700 no sería simplemente otro avance técnico.
Sería una señal de que el mercado finalmente está absorbiendo la oferta acumulada durante los últimos meses.

El verdadero problema está debajo del precio: la demanda no aparece
Aunque la ausencia de vendedores agresivos puede parecer positiva, existe una segunda cara de la ecuación.
No basta con que los vendedores se retiren. Bitcoin necesita compradores.
Y precisamente ahí aparece una de las principales debilidades detectadas por Glassnode.
El volumen de operaciones spot ha descendido hasta su nivel más bajo desde que comenzó esta serie en 2019. Incluso excluyendo Binance, la actividad se aproxima a los mínimos observados durante el mercado bajista de 2023.

Esto significa que actualmente están cambiando de manos muchos menos bitcoins que durante prácticamente cualquier otro momento de los últimos siete años.
La consecuencia es importante.
Un mercado con poca participación puede permanecer estable durante semanas, pero también puede experimentar movimientos extremadamente violentos cuando finalmente aparece una presión significativa de compra o venta.
En otras palabras, la baja liquidez no determina la dirección del próximo movimiento, pero sí aumenta su potencial de magnitud.
Una entrada relativamente pequeña de demanda podría impulsar rápidamente el precio al alza. Pero, en sentido contrario, una pérdida de soporte acompañada de liquidaciones podría acelerar una caída.
Los vendedores muestran señales de agotamiento
Aquí aparece uno de los aspectos más constructivos del informe.
Glassnode encuentra varias señales compatibles con una fase avanzada de agotamiento vendedor.
Apenas algo más de la mitad del suministro circulante permanece actualmente con ganancias no realizadas, un nivel que se aproxima a zonas observadas durante etapas anteriores de formación de pisos de mercado.

Además, el llamado Seller Exhaustion Constant ha descendido hasta mínimos del ciclo.
Este indicador combina la proporción de oferta en ganancias con la volatilidad para identificar momentos en los que la capacidad de los vendedores para seguir presionando el mercado comienza a deteriorarse.
El dato no significa que Bitcoin haya confirmado un piso.

De hecho, Glassnode es explícito al señalar que los indicadores se encuentran cerca de niveles históricamente asociados con pisos, pero todavía no han reproducido completamente las condiciones de capitulación observadas en ciclos anteriores.
La diferencia es fundamental.
El mercado podría estar acercándose a una zona de agotamiento vendedor, pero todavía existe la posibilidad de que una nueva oleada de ventas provoque una última fase de capitulación.
Nueve intentos fallidos dejan una advertencia
Otro indicador relevante es el Adjusted SOPR, que permite observar si las monedas que se están gastando se mueven, en promedio, con ganancias o pérdidas respecto a su precio de adquisición.
Glassnode destaca que el indicador ha permanecido durante buena parte del actual mercado bajista por debajo de 1.
Cada vez que se ha acercado nuevamente a ese nivel de equilibrio, los vendedores han aprovechado el rebote para salir.
El patrón se ha repetido nueve veces desde el máximo registrado en octubre.

Por ello, una señal verdaderamente relevante sería que el Adjusted SOPR consiguiera mantenerse por encima de 1 durante un movimiento alcista sostenido.
Eso demostraría que los participantes están comenzando a vender con ganancias en lugar de utilizar cada recuperación para reducir exposición.
Hasta que eso ocurra, la oferta situada por encima del mercado continúa siendo una barrera.
Los ETF dejaron de vender, pero tampoco están comprando agresivamente
Los fondos cotizados de Bitcoin en Estados Unidos ofrecen otra pieza importante del rompecabezas.
Glassnode señala que los flujos netos de los ETF volvieron a terreno positivo a finales de julio, después de varios meses de salidas. Esto representa una mejora respecto al periodo anterior.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre dejar de vender y comenzar a comprar de manera significativa.
Los flujos actuales siguen siendo pequeños en comparación con las grandes oleadas de acumulación observadas anteriormente, mientras que la posición acumulada permanece por debajo de los máximos alcanzados en octubre.
Para Glassnode, todavía no existe una señal clara de que el flujo institucional haya regresado con suficiente fuerza.
Este punto puede convertirse en uno de los indicadores más importantes para las próximas semanas.
Si Bitcoin consigue recuperar los $68.700 y, simultáneamente, los ETF comienzan a registrar entradas sostenidas, la recuperación tendría una base mucho más sólida.
Si el precio sube sin que aparezca demanda spot, el movimiento podría depender demasiado del apalancamiento.
Las monedas siguen llegando a los exchanges
Mientras la demanda institucional permanece débil, otro indicador continúa generando cautela.
Glassnode señala que el Exchange Net Position Change sigue mostrando entradas netas de Bitcoin hacia los exchanges durante buena parte de 2026.

El ritmo de estas entradas se ha reducido considerablemente respecto a los máximos observados a comienzos de junio.
Eso encaja con la tesis de que los vendedores están perdiendo fuerza.
Sin embargo, la dirección todavía importa.
Cuando las monedas continúan trasladándose hacia plataformas donde pueden ser vendidas, existe una fuente potencial de oferta que el mercado necesita absorber.
En un entorno con un volumen spot extremadamente reducido, incluso una cantidad moderada de monedas entrando a los exchanges puede tener un impacto mayor sobre el precio.
El mercado de derivados se está adelantando
Quizás el aspecto más preocupante del informe sea la divergencia entre el mercado spot y los derivados.
Mientras los datos de demanda permanecen débiles, los operadores apalancados ya están posicionándose para una recuperación.
Glassnode destaca que, en Hyperliquid, el libro de grandes operadores ha permanecido netamente largo todos los días desde mediados de marzo, una secuencia sin precedentes dentro de la relativamente corta historia disponible para esa métrica.

El problema no es necesariamente que existan posiciones largas.
El problema es el momento en el que están apareciendo.
El mercado spot todavía no muestra una expansión significativa de la demanda que justifique el nivel de convicción observado entre los operadores de derivados.
Esto crea una estructura potencialmente frágil.
Si Bitcoin rompe al alza, estas posiciones pueden acelerar el movimiento mediante compras adicionales y liquidaciones de cortos.
Pero si Bitcoin pierde soporte, las posiciones largas pueden convertirse en combustible para una caída mediante liquidaciones forzadas.
El interés abierto aumenta mientras el volumen desaparece
La divergencia también aparece en el interés abierto de futuros.
Glassnode señala que el Open Interest supera actualmente el volumen diario de futuros, acercándose a niveles extremos observados anteriormente. En contraste, durante 2019-2020 el mercado llegó a registrar una rotación de posiciones mucho mayor.

Esto significa que existe una cantidad considerable de contratos abiertos en relación con la actividad necesaria para absorberlos.
La consecuencia es mecánica.
Cuando una posición apalancada comienza a perder dinero, necesita liquidez suficiente al otro lado para ser absorbida. Si el mercado está delgado, las liquidaciones pueden generar movimientos más profundos de lo habitual.
Por eso Glassnode advierte que el actual escenario combina tres elementos especialmente sensibles:
bajo volumen spot + elevado apalancamiento + menor profundidad de las órdenes de compra.
La liquidez debajo de Bitcoin se está debilitando
El libro de órdenes también aporta una señal de alerta.
La banda de órdenes de compra que había proporcionado soporte durante el rango del verano alcanzó su máximo a comienzos de julio y posteriormente se redujo aproximadamente un tercio.

Esto significa que el soporte disponible debajo del precio es actualmente menor que durante el último intento de establecer mínimos.
La situación adquiere mayor relevancia porque el lado comprador tampoco presenta una profundidad extraordinaria.
En consecuencia, una ruptura podría producir un movimiento mucho más rápido de lo que sugiere el comportamiento relativamente tranquilo de las últimas semanas.
$68.700 es la resistencia; $58.500 es el riesgo
Glassnode establece dos niveles que deberían permanecer en el radar de los inversores.
$68.700: la prueba de recuperación
Una ruptura sostenida por encima de los $68.700, acompañada por un aumento del volumen spot y una recuperación de los flujos de ETF, sería una de las señales más importantes para validar un cambio de estructura.
No se trataría únicamente de superar una resistencia.
Bitcoin estaría recuperando el costo base de los compradores recientes y demostrando que existe suficiente demanda para absorber la oferta que anteriormente rechazó al precio.
$58.500: el nivel que no debería perderse
En el extremo contrario aparece la zona cercana a los $58.500, correspondiente al mínimo del rango de junio.
Glassnode advierte que una pérdida de este nivel sería especialmente delicada porque el libro de órdenes presenta actualmente menos liquidez que durante el anterior test de mínimos.
Además, una ruptura bajista podría activar liquidaciones de las posiciones largas acumuladas durante los últimos meses.
Eso convertiría una simple ruptura técnica en un movimiento potencialmente acelerado.
El mercado necesita una señal que confirme quién tiene el control
El diagnóstico de Glassnode no es inequívocamente alcista ni bajista.
Es, sobre todo, una advertencia sobre la fragilidad del equilibrio actual.
Los vendedores están perdiendo fuerza. Los indicadores de agotamiento se encuentran cerca de zonas históricamente relevantes y las entradas hacia los exchanges han disminuido.
Pero al mismo tiempo, la demanda spot continúa siendo insuficiente, los ETF apenas muestran una recuperación inicial y Bitcoin sigue rezagado frente a mercados de renta variable que se encuentran cerca de máximos históricos.
Lo más llamativo es que el mercado de derivados parece haber tomado una decisión antes que el mercado spot.
Los operadores apalancados ya están posicionados para una recuperación.
El mercado al contado todavía no.
Esa divergencia es precisamente lo que convierte al rango actual en una zona de especial interés.
La señal que Bitcoin necesita
La tesis de Glassnode puede resumirse en una condición muy concreta.
Bitcoin necesita recuperar los $68.700 con volumen creciente y acompañamiento de demanda institucional.
Si eso ocurre, la hipótesis de un suelo ganaría fuerza y el mercado podría comenzar a construir una estructura de recuperación más convincente.
Pero si Bitcoin continúa incapaz de superar esa zona y finalmente pierde los $58.500, el escenario cambiaría de forma considerable.
La combinación de bajo volumen, menor profundidad del libro y posiciones largas apalancadas podría amplificar la presión bajista.
Por ahora, el escenario más prudente es asumir que Bitcoin se encuentra en una fase de compresión y no en una recuperación confirmada.
El mercado está esperando un catalizador.
Los vendedores parecen cansados. Los compradores todavía no han llegado. Y el apalancamiento ya está apostando por ellos.
Esa es la contradicción que, según Glassnode, podría definir el próximo gran movimiento de Bitcoin.
Fuente: Glassnode Research, “Trigger Happy”, publicado el 12 de agosto de 2026. Este artículo interpreta los datos y conclusiones de Glassnode con fines informativos y no constituye asesoramiento financiero.
La entrada Bitcoin enfrenta una señal inquietante: los vendedores se agotan y los compradores no llegan se publicó primero en Criptoinforme.
0
0
Securely connect the portfolio you’re using to start.





