Más de USD $7.240 millones migran de LayerZero a Chainlink CCIP tras la salida de Mantle
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Mantle se convirtió en el más reciente proyecto en dejar la infraestructura de LayerZero para mover sus activos cross-chain a Chainlink CCIP, una decisión que eleva a más de USD $7.240 millones el valor total de las migraciones anunciadas desde mayo y vuelve a poner el foco sobre la seguridad de los puentes blockchain.
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- Mantle migrará su Super Portal de USD $2.500 millones desde LayerZero OFT al estándar CCT de Chainlink.
- El total de activos que ya anunciaron su salida de LayerZero hacia Chainlink CCIP supera los USD $7.240 millones.
- La ola de cambios se aceleró tras la explotación del puente Kelp por USD $292 millones a comienzos de año.
La competencia entre infraestructuras de interoperabilidad blockchain acaba de sumar otro episodio relevante. Mantle anunció que migrará su Super Portal desde LayerZero hacia Chainlink CCIP, un movimiento que empuja por encima de USD $7.240 millones el valor total de activos cross-chain y envueltos que han anunciado el mismo cambio desde mayo.
El caso importa porque no se trata de una simple actualización técnica. En la práctica, refleja cómo varios proyectos de gran tamaño están revisando la forma en que mueven valor entre redes, en un momento en que la seguridad de los puentes se ha vuelto una preocupación central para usuarios, emisores y plataformas.
Mantle explicó que dejará atrás el estándar Omnichain Fungible Token, conocido como OFT, de LayerZero. En su lugar, adoptará el estándar Cross-Chain Token, o CCT, de Chainlink para su infraestructura de transferencias.
La red señaló que su Super Portal fue codesarrollado con Bybit. Ese portal permite transferencias del token MNT entre Ethereum y Solana, mientras se prepara soporte para redes blockchain adicionales.
Según informó CoinDesk, la migración de Mantle se ejecutará entre el 9 y el 15 de julio. Durante ese lapso, el Super Portal quedará suspendido, aunque el MNT existente en Ethereum y Solana, así como la actividad del token en Byreal y Bybit, permanecerán sin cambios.
Un cambio que lleva la cuenta por encima de USD $7.240 millones
La salida de Mantle tiene un peso especial por su tamaño. El proyecto indicó que la migración incluye MNT, el token nativo de la red, que tiene más de USD $2.500 millones en valor bloqueado.
Con esa cifra, el total de migraciones anunciadas desde LayerZero hacia Chainlink CCIP supera los USD $7.240 millones. No es un dato menor dentro del mercado de interoperabilidad, donde la escala suele definir qué estándares ganan adopción institucional y de ecosistema.
Antes de Mantle, Kelp ya había comunicado que movería más de USD $1.500 millones en activos hacia Chainlink CCIP. Lombard también migró más de USD $1.000 millones, consolidando dos de los cambios más grandes dentro de esta tendencia.
A esa lista se suman Solv Protocol, con USD $700 millones en bitcoin tokenizado, y Virtuals Protocol, con otros USD $700 millones. Re trasladó USD $475 millones y Kraken movió USD $330 millones en activos envueltos.
Yuzu Money también figura entre los proyectos que optaron por el cambio. En su caso, el volumen reportado fue de USD $54,5 millones.
Tomadas en conjunto, estas decisiones muestran que el mercado no solo compara costos o velocidad. También está evaluando qué arquitectura ofrece mejores garantías operativas y de seguridad para activos cada vez más valiosos.
Por qué los puentes se volvieron un punto crítico de riesgo
Para lectores menos familiarizados con el tema, tanto LayerZero como Chainlink CCIP son infraestructuras que permiten transferir activos entre distintas blockchains. Esa función es clave porque la liquidez cripto ya no vive en una sola red, sino en un entorno fragmentado entre múltiples ecosistemas competidores.
Cuando un usuario o protocolo necesita mover un token entre Ethereum, Solana u otras cadenas, depende de mecanismos que coordinen mensajes, validaciones y emisión o liberación de activos. Si ese diseño falla, el riesgo puede escalar con rapidez.
Los puentes blockchain arrastran un historial delicado dentro de la industria. Un solo fallo en la arquitectura, en la configuración o en el modelo de validación puede dejar expuestos cientos de millones de dólares en fondos de usuarios.
Esa sensibilidad ayuda a entender por qué las decisiones de infraestructura hoy pesan tanto. A medida que los activos tokenizados y las finanzas on-chain ganan volumen, la tolerancia a diseños percibidos como frágiles se reduce.
En este contexto, la narrativa de seguridad dejó de ser un detalle técnico. Se ha convertido en un factor estratégico para protocolos que aspiran a escalar su presencia multichain y a captar flujos vinculados con mercados tokenizados.
La reciente oleada de migraciones sugiere que varios actores prefieren asumir el costo operativo de un cambio ahora. La alternativa sería mantener estructuras que, al menos para parte del mercado, quedaron bajo mayor escrutinio.
El antecedente de Kelp y el giro en la percepción del mercado
El punto de inflexión para esta racha de movimientos fue la explotación del puente Kelp por USD $292 millones a comienzos de año. Ese episodio incrementó el escrutinio sobre configuraciones de puentes impulsadas por LayerZero.
Poco después de ese incidente, Kelp anunció que migraría más de USD $1.500 millones en activos a Chainlink CCIP. La señal fue interpretada por el mercado como un cambio relevante en las preferencias de seguridad de proyectos con exposición material.
Desde entonces, la secuencia de nuevas migraciones ha sido constante. La incorporación de Mantle refuerza la idea de que no se trató de una respuesta aislada a un evento puntual, sino de una reevaluación más amplia dentro del sector.
Conviene subrayar que la noticia no afirma que LayerZero haya sido abandonado por todo el mercado ni que sus soluciones carezcan de uso. Lo que sí muestra es que una serie de proyectos importantes decidió reemplazar esa infraestructura en transferencias de alto valor.
Ese matiz es importante para evitar lecturas simplistas. En cripto, la adopción tecnológica rara vez cambia por una sola causa, pero los incidentes de seguridad sí pueden acelerar decisiones que antes estaban en evaluación.
La fuente también remarca que el movimiento de capitales comenzó en mayo. Desde entonces, el volumen acumulado se ha convertido en un indicador visible de cómo está evolucionando la preferencia por ciertos estándares de interoperabilidad.
Qué busca Mantle con Chainlink CCIP
Mantle afirmó que el cambio le dará control directo sobre los pools de tokens y sobre la configuración de transferencias bajo el estándar CCT. Esa capacidad es relevante para un protocolo que quiere expandir la circulación de MNT a más redes.
La red también indicó que Chainlink CCIP asegurará las transferencias de MNT mediante su red de oráculos descentralizados. Con ello, la seguridad ya no dependerá únicamente de la lógica básica del puente, sino de una arquitectura de validación distribuida integrada al sistema.
Además de Ethereum y Solana, Mantle planea extender el soporte a otras blockchains. La migración, por lo tanto, no solo responde a una preocupación defensiva, sino también a una estrategia de crecimiento para nuevos mercados de activos tokenizados.
Emily Bao, asesora clave en Mantle, resumió esa visión en una declaración. “Con el movimiento de activos financieros tokenizados del concepto a la escala, la infraestructura que los transporta entre cadenas no puede ser un pensamiento secundario”, afirmó.
La frase refleja una tensión central del momento actual en cripto. Ya no basta con que un puente funcione, también debe ofrecer garantías suficientes para operar con activos cuyo uso apunta a mercados más amplios y exigentes.
En esa lectura, la decisión de Mantle busca combinar expansión multichain, control operativo y una narrativa reforzada de seguridad. Es una mezcla especialmente importante para proyectos con miles de millones de dólares vinculados a su token nativo.
Implicaciones para Chainlink, LayerZero y el mercado de interoperabilidad
Para Chainlink, la sucesión de migraciones fortalece la posición de CCIP como un estándar cada vez más visible en transferencias cross-chain de gran escala. No solo gana volumen, también gana credenciales ante proyectos que priorizan resguardo y gobernanza sobre sus activos.
Para LayerZero, en cambio, el panorama luce más desafiante en términos reputacionales. Aunque la noticia no detalla una respuesta de la empresa ni cifras de actividad total de su red, la salida acumulada de varios proyectos pesa en la percepción del mercado.
La relevancia de este pulso excede a ambas compañías. Lo que está en juego es qué tipo de diseño se impondrá como referencia para mover valor tokenizado entre múltiples blockchains en la próxima fase de crecimiento del sector.
Ese debate se vuelve más serio a medida que exchanges, emisores y protocolos integran activos envueltos, bitcoin tokenizado y otros instrumentos financieros on-chain. A mayor tamaño de mercado, menor margen para improvisar con la infraestructura de transporte.
Por eso, cada migración funciona como una señal económica y técnica al mismo tiempo. No solo redistribuye flujos entre proveedores, también influye en la confianza con la que otros actores evalúan futuras integraciones.
En el corto plazo, la suspensión temporal del Super Portal entre el 9 y el 15 de julio será el aspecto operativo más visible para usuarios de Mantle. En el mediano plazo, el verdadero impacto se medirá por la capacidad de MNT para expandirse a más redes sin sobresaltos y bajo un marco de seguridad más robusto.
Por ahora, el dato dominante es claro. Más de USD $7.240 millones ya han sido comprometidos en migraciones anunciadas desde LayerZero hacia Chainlink CCIP, y Mantle se ha convertido en uno de los nombres más pesados en esa reconfiguración del mapa multichain.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
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