Strive defiende las pérdidas como estrategia para sostener su crédito digital basado en Bitcoin
0
0

Strive sostiene que mantenerse sin ganancias no es una debilidad, sino la base de su estrategia con Bitcoin. Su CEO, Matt Cole, afirma que la demanda por instrumentos como SATA depende de preservar ventajas fiscales y maximizar el Bitcoin por acción, incluso si eso implica seguir reportando pérdidas contables.
***
- Strive cotiza en Nasdaq bajo el ticker ASST y mantiene cerca de BTC 19.032 en su balance.
- Su acción preferente SATA ofrece un dividendo anualizado de 13,00% y pagará efectivo cada día hábil desde el 16 de junio de 2026.
- Matt Cole asegura que si Strive se vuelve rentable, perdería el atractivo fiscal que sostiene la demanda por su propuesta de “crédito digital”.
Strive, empresa de tesorería de Bitcoin que cotiza en Nasdaq bajo el ticker ASST, sostiene una tesis poco convencional para el mercado público: seguir en números rojos puede ser más valioso que mostrar ganancias. Su CEO, Matt Cole, defendió esa postura al explicar que el verdadero producto de la firma no sería la rentabilidad contable, sino una nueva clase de instrumentos financieros respaldados por Bitcoin con rendimientos de dos dígitos y tratamiento fiscal diferido.
De acuerdo con TheStreet/Yahoo Finance, la compañía posee aproximadamente BTC 19.032 y opera con un plan de financiamiento de varios miles de millones de dólares. En el centro de esa estrategia aparece SATA, una acción preferente perpetua de tasa variable inspirada en STRC, el instrumento lanzado por Strategy.
Cole sostiene que este tipo de valores está dando forma a una categoría que denomina “crédito digital”. Bajo esa idea, el objetivo no sería generar utilidades netas, sino diseñar instrumentos que aumenten el Bitcoin por acción y permitan a los inversionistas diferir impuestos durante años.
El planteamiento resulta llamativo porque invierte la lógica tradicional del mercado. En una compañía convencional, las ganancias suelen verse como señal de fortaleza. En este caso, según el ejecutivo, volverse rentable podría debilitar la tesis central que sostiene la demanda por estos productos.
Qué son las preferentes perpetuas y por qué ganaron atención
Una acción preferente se ubica entre la deuda y el capital común. Suele pagar un dividendo fijo, como un bono, pero no tiene vencimiento, por lo que puede permanecer en circulación de forma indefinida. Si además es de tasa variable, el emisor puede ajustar ese dividendo con el tiempo.
Lo inusual en SATA y STRC no es solo su estructura, sino el respaldo económico de la propuesta. En lugar de depender de una cartera de préstamos o de flujos de caja estables como los de una empresa de servicios públicos, el soporte del dividendo proviene de un balance cargado con Bitcoin.
Ahí es donde Cole ubica la idea de crédito digital. El concepto mezcla una experiencia similar a la renta fija con la exposición indirecta a una tesorería corporativa centrada en Bitcoin. Para ciertos inversionistas, eso abre la puerta a una nueva clase de rendimiento dentro de los mercados públicos estadounidenses.
La comparación con Strategy es inevitable. STRC fue concebida para mantenerse cerca de un valor nominal de USD $100 y pagar un dividendo mensual. Ese diseño sirvió como base para SATA, aunque Strive asegura haber ido un paso más allá.
Cómo Strive llevó el modelo a dividendos de 13%
Strategy elevó el dividendo de STRC desde 9,00% hasta 11,50% anualizado, con efecto para los períodos mensuales iniciados el 1 de marzo de 2026. Según la información citada, su conjunto de acciones preferentes ya ha distribuido más de USD $413 millones en pagos acumulativos, con una tasa combinada cercana a 9,6%.
Strive replicó esa estructura con SATA y luego la modificó. El dividendo actual se ubica en 13,00% anualizado. Además, a partir del 16 de junio de 2026, SATA pasará a ser el primer valor listado en la historia de los mercados de capitales de Estados Unidos en pagar dividendos en efectivo cada día hábil.
Ese detalle no es menor. La capitalización diaria eleva el rendimiento anual efectivo a cerca de 13,88% en unos 250 días de negociación. Con ello, Strive busca diferenciar su producto en un nicho que aún está en formación, pero que ya genera fuerte atención entre inversionistas interesados en ingresos en dólares y exposición indirecta a Bitcoin.
Cole comparó esa velocidad de innovación con la evolución de un producto tecnológico. En sus palabras, Michael Saylor ha descrito este fenómeno como el “momento del iPhone”, y a partir de allí sugirió que, igual que en esa línea de dispositivos, pueden aparecer nuevas versiones, mejoras y hasta capas de productos construidas sobre la idea inicial.
El factor fiscal que explica la estrategia de seguir en rojo
Uno de los puntos centrales de la tesis de Strive es el tratamiento fiscal de los dividendos de SATA. Cole explicó que estos pagos se clasifican como “retorno de capital” y no como ingreso ordinario o dividendo calificado. Ese matiz cambia de forma importante el momento en que el inversionista enfrenta impuestos federales sobre la renta.
En términos prácticos, un inversor que compra una acción por USD $100 y recibe alrededor de USD $13 al año no tendría que pagar esos impuestos mientras los pagos acumulados no superen su costo base original. A una tasa de 13,00%, ese proceso tomaría alrededor de siete a ocho años.
Cole aclaró que el impuesto no desaparece en la mayoría de los casos. Más bien se difiere, porque las distribuciones de retorno de capital reducen la base fiscal del inversionista. Eso puede traducirse en una ganancia de capital mayor al momento de vender SATA. También indicó que algunos tenedores podrían seguir difiriendo el impacto si conservan la posición, y que bajo la ley actual las acciones heredadas podrían recibir un ajuste de base.
La clave, sin embargo, está en la condición que hace posible esa clasificación. Según el CEO, tanto Strive como Strategy deben evitar reportar ganancias netas. Si cualquiera de las dos comenzara a mostrar rentabilidad contable, los dividendos pasarían a un tratamiento fiscal ordinario, debilitando una de las principales razones de compra del producto.
Por qué Strive dice que ser rentable sería un error
La declaración más provocadora de Cole fue que alcanzar ganancias netas no solo sería posible, sino relativamente fácil. Afirmó que tanto Strive como Strategy podrían ser rentables “mañana” si decidieran presionar sobre un balance de Bitcoin, financiarse y monetizar mediante estrategias con derivados.
Sin embargo, su argumento es que ese movimiento dañaría el negocio principal. En su visión, el beneficio contable inmediato sería menor que la destrucción de demanda en el segmento de crédito digital. Si el atractivo fiscal desaparece, también podría debilitarse la disposición de los inversionistas a comprar estos instrumentos preferentes.
Por eso, la métrica que dice optimizar no es la utilidad por acción, sino el Bitcoin por acción. Bajo esa lógica, la empresa buscaría expandir la cantidad de BTC respaldando cada unidad de capital, incluso si en el proceso mantiene pérdidas en los estados financieros.
Desde el lanzamiento de SATA y STRC a finales de 2025, ambos instrumentos han ayudado a sus emisores a acumular en conjunto BTC 131.232, según la información compartida. En el caso de Strive, su balance con aproximadamente BTC 19.032 la ubica entre los diez mayores tenedores corporativos de Bitcoin.
Qué implica esto para los inversionistas minoristas
Para el pequeño inversionista, la propuesta combina varios elementos poco comunes en un solo vehículo. Por un lado, ofrece una forma cotizada públicamente y denominada en dólares de buscar un rendimiento de dos dígitos. Por otro, mantiene una cadencia fiscal más parecida a una ganancia no realizada, siempre que el emisor continúe reinvirtiendo en Bitcoin y publicando pérdidas.
Ese equilibrio no está libre de riesgos. El modelo depende de que el emisor conserve acceso favorable a los mercados de capitales para seguir colocando acciones comunes y preferentes. También depende de que el precio de Bitcoin no sufra una caída sostenida que ponga bajo presión el balance y la narrativa que respalda estos productos.
Si el mercado se cierra para este tipo de compañías o si la confianza en sus estrategias de financiamiento se erosiona, la sostenibilidad del esquema podría verse a prueba. Por eso, aunque la propuesta resulta innovadora, no equivale a una renta fija tradicional ni a un instrumento exento de volatilidad estructural.
La señal más amplia es que el modelo ya dejó de ser una rareza de una sola empresa. Según el planteamiento expuesto por Cole, la aparición de Strive como segundo emisor que replica el manual de Strategy y luego añade innovaciones, como los dividendos diarios, sugiere que está naciendo una categoría propia dentro del mercado. El ejecutivo adelantó que la innovación seguirá ocurriendo tanto dentro de SATA como sobre productos construidos a partir de él.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
0
0
Securely connect the portfolio you’re using to start.






