HIVE busca USD $75 millones para acelerar su apuesta por centros de datos de IA
0
0

HIVE Digital Technologies quiere recaudar hasta USD $75 millones para acelerar su expansión en centros de datos y capacidad GPU, en una señal más de cómo las mineras de Bitcoin buscan depender menos del negocio tradicional y más de la infraestructura para inteligencia artificial.
***
- HIVE planea emitir pagarés sénior convertibles al 0% con vencimiento en 2031 para captar USD $75 millones, con opción de sumar USD $15 millones adicionales.
- Los fondos se destinarán a compras de GPU, expansión de centros de datos y otras inversiones de capital ligadas a su negocio de computación de alto rendimiento.
- La operación ocurre mientras más mineras públicas de Bitcoin, como MARA, Riot, CleanSpark y Hut 8, redoblan su apuesta por la IA.
HIVE Digital Technologies anunció sus planes para recaudar USD $75 millones mediante una oferta privada de pagarés sénior convertibles al 0% con vencimiento en 2031. La empresa dijo que el capital estará dirigido a fortalecer su infraestructura de inteligencia artificial, ampliar su capacidad de GPU y desarrollar centros de datos, en medio de una estrategia que busca reducir su dependencia exclusiva de la minería de Bitcoin.
La operación será realizada por una subsidiaria de propiedad absoluta de HIVE y estará dirigida a compradores institucionales calificados. Además, la compañía contempla una opción para obtener otros USD $15 millones adicionales, aunque los términos definitivos, incluida la tasa de conversión, se fijarán al momento de establecer el precio de la oferta.
La noticia llegó en un momento sensible para el mercado. Las acciones de HIVE que cotizan en Nasdaq bajo el símbolo HIVE cayeron 11,5% el jueves, mientras el fondo CoinShares Bitcoin Mining ETF, identificado como WGMI, retrocedió 1,5%, según datos citados por Cointelegraph. HIVE representa la séptima mayor posición dentro de ese ETF, con una ponderación de 4,89%.
Una emisión orientada a GPU, centros de datos y expansión corporativa
De acuerdo con lo informado por la empresa, los recursos netos se canalizarán hacia sus subsidiarias para fines corporativos generales. Dentro de esos usos destacan los gastos de capital vinculados con unidades de procesamiento gráfico y la expansión de centros de datos, dos áreas que hoy son clave para competir en el mercado de computación de alto rendimiento.
Los pagarés no devengarán intereses regulares ni acumularán valor con el tiempo. También serán obligaciones no garantizadas del emisor, aunque contarán con garantía plena de HIVE. La estructura contempla que los títulos puedan convertirse bajo determinadas condiciones, y la compañía tendrá la posibilidad de liquidar esas conversiones en efectivo, acciones ordinarias o una combinación de ambas.
HIVE también indicó que planea celebrar transacciones de capped call con contrapartes financieras. Este tipo de operación suele emplearse para reducir el impacto dilutivo potencial que puede surgir si los inversionistas convierten los pagarés en acciones en el futuro. En otras palabras, busca proteger parcialmente a los accionistas actuales frente a una emisión que podría aumentar el número de títulos en circulación.
En paralelo, la empresa reveló que recibió aprobación condicional para listar sus acciones en la Bolsa de Valores de Toronto. Si cumple con los requisitos pendientes, la negociación podría comenzar más adelante este mes, lo que ampliaría su presencia en los mercados públicos canadienses.
El giro estratégico de HIVE hacia la inteligencia artificial
Para entender el movimiento, conviene mirar cómo ha evolucionado el negocio de HIVE en los últimos años. La empresa fue una de las primeras mineras de Bitcoin en empezar a pivotar hacia la computación de alto rendimiento en 2022, una decisión que en ese momento parecía anticiparse a una tendencia que hoy ya es visible en buena parte del sector.
La lógica detrás de ese cambio es sencilla. Las mineras ya operan con acceso relevante a energía, terrenos, sistemas de refrigeración y experiencia en administración de infraestructura intensiva. Ese mismo conjunto de capacidades puede adaptarse, al menos parcialmente, para atender la demanda explosiva de servicios de nube e inteligencia artificial.
Los resultados recientes de HIVE muestran que esta transición ya empieza a reflejarse en sus números. En su tercer trimestre, la compañía reportó ingresos por USD $93,1 millones, lo que representó un salto interanual de 219%, incluso en un entorno de precios de Bitcoin más débiles y de mayor dificultad de red.
Antes de este nuevo plan de financiación, HIVE ya había dado otra señal concreta de su apuesta por la IA. En febrero firmó un acuerdo de dos años por USD $30 millones para desplegar 504 GPU Nvidia B200 dirigidas a servicios empresariales de nube para inteligencia artificial, una iniciativa que amplía su perfil más allá de la actividad minera convencional.
Las mineras de Bitcoin buscan nuevas fuentes de ingresos
El caso de HIVE no es aislado. El anuncio se suma a una ola más amplia en la que compañías mineras que cotizan en bolsa están expandiéndose hacia la computación de alto rendimiento y las cargas de trabajo de IA. Entre las empresas mencionadas en esta tendencia aparecen MARA Holdings, Riot Platforms, Bitdeer Technologies, TeraWulf, Hut 8, CleanSpark e IREN.
La razón es estructural. Tras el halving de Bitcoin y en un contexto de competencia más dura, muchas mineras enfrentan presiones crecientes sobre sus márgenes. Convertir parte de su infraestructura en capacidad útil para modelos de IA o servicios empresariales puede abrir nuevas fuentes de ingresos menos expuestas al precio de BTC.
En enero, por ejemplo, CleanSpark acordó comprar 447 acres en Texas para construir un centro de datos de 300 megavatios enfocado en IA, con planes para ampliar la capacidad hasta 600 MW. Ese tipo de escalas deja claro que el interés del sector ya no se limita a pruebas pequeñas o proyectos exploratorios.
En febrero, MARA también avanzó en esa dirección con la compra de una participación mayoritaria en la firma francesa de infraestructura informática Exaion. El objetivo de esa operación fue reforzar su exposición a la inteligencia artificial y a los servicios de nube, dos verticales que hoy concentran fuerte inversión corporativa.
CoreWeave y Soluna reflejan el cambio de ciclo
El reposicionamiento no se limita a las mineras de Bitcoin más conocidas. CoreWeave, que comenzó como operador de minería cripto y giró hacia la computación de alto rendimiento desde 2019, se transformó en un actor importante dentro del negocio de infraestructura de nube para IA.
Esta misma semana, CoreWeave anunció un acuerdo por USD $6.000 millones con Jane Street para suministrar capacidad de computación de IA en sus centros de datos. La operación también incluyó una inversión de capital de USD $1.000 millones por parte de la firma, poco después de que CoreWeave firmara un acuerdo plurianual con Anthropic para respaldar los modelos de lenguaje Claude.
El cambio de enfoque incluso se está extendiendo fuera del universo de mineras tradicionales. Soluna Holdings, desarrollador de centros de datos alimentados por energía renovable, avanzó el jueves para consolidar la propiedad de su campus en Texas, posicionando ese activo para una eventual transición hacia cómputo centrado en inteligencia artificial.
Todo esto sugiere que el sector está entrando en una fase de redefinición. Para algunas empresas, la minería sigue siendo el negocio principal. Para otras, la infraestructura energética y operativa construida durante años podría convertirse en la base de una segunda vida vinculada a la IA, la nube y los servicios de cómputo intensivo.
Qué implica este movimiento para HIVE y para el mercado
En el caso específico de HIVE, la recaudación propuesta apunta a acelerar esa transición antes de que el mercado se consolide más. La demanda por GPU especializadas, capacidad energética y espacios preparados para centros de datos ha crecido con rapidez, y eso vuelve más competitivo el acceso a infraestructura lista para operar.
Al mismo tiempo, la caída de sus acciones tras el anuncio refleja que el mercado aún evalúa con cautela este tipo de operaciones. Los inversionistas suelen ponderar tanto el potencial de crecimiento como los riesgos asociados a nuevas emisiones, eventuales diluciones y el costo de ejecutar una expansión fuera del negocio original de la compañía.
Por ahora, HIVE se mueve en una dirección similar a la de varios de sus pares: usar el know-how acumulado en minería digital para capturar una oportunidad más amplia en inteligencia artificial. Si logra convertir esa apuesta en flujos de caja estables, podría mejorar su resiliencia frente a los ciclos propios de Bitcoin.
La operación, sin embargo, todavía dependerá de la fijación final de términos y de la recepción institucional. Lo que ya parece claro es que la frontera entre minería cripto y centros de datos para IA se está volviendo cada vez más difusa, y HIVE quiere posicionarse temprano en ese cruce.
0
0
Securely connect the portfolio you’re using to start.







