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Bitcoin queda rezagado mientras petróleo y metales capturan la atención del mercado

2h ago
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Bitcoin muestra cierta resiliencia desde el inicio del conflicto en Irán y ha superado a las acciones y al oro en ese tramo reciente, pero sigue sin recuperar el protagonismo del mercado. La atención de los inversionistas se ha desplazado hacia petróleo, metales y otros activos tangibles, en una rotación que varios analistas comparan con una nueva revancha de la vieja economía.
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  • Bitcoin subió hasta USD $73.447 en Nueva York, pero continúa lejos del récord superior a USD $126.000 alcanzado en octubre.
  • El crudo llegó a dispararse casi 70% tras la escalada entre EE. UU., Israel e Irán, mientras el aluminio ronda máximos históricos.
  • Analistas y operadores advierten que el mercado de Bitcoin luce más delgado, frágil y sin impulso suficiente para una ruptura sostenida.

 


Bitcoin ha pasado la mayor parte de este año atrapado entre USD $60.000 y USD $75.000, en un rango que ha alimentado repetidas expectativas de ruptura sin llegar a confirmarse. Aunque el activo ha mostrado repuntes puntuales, el mercado no termina de darle una dirección clara y la convicción sigue siendo limitada.

En ese contexto, el conflicto en Irán abrió una nueva prueba para la narrativa de refugio de valor de la principal criptomoneda. Bitcoin ha superado a las acciones y al oro desde que estalló la guerra, pero ese mejor desempeño reciente también debe leerse a la luz de una corrección previa mucho más profunda.

La moneda digital acumula una caída de más de 40% desde el pico registrado en octubre. El lunes llegó a subir hasta 3,7% antes de recortar ganancias y ubicarse cerca de USD $73.447 durante la mañana en Nueva York, de acuerdo con el reporte original publicado por Yahoo Finance.

Para lectores nuevos en el tema, ese tipo de comportamiento no es extraño en ciclos bajistas de criptomonedas. Un activo puede rebotar con fuerza en medio de una tendencia débil, pero sin flujos sólidos o cambios estructurales en el entorno macroeconómico, esos avances suelen perder intensidad con rapidez.

Eso es precisamente lo que varios operadores dicen estar viendo en Bitcoin. Según Jasper De Maere, estratega de escritorio y trader OTC en Wintermute, cada repunte reciente repite una secuencia similar: el mercado sube un poco, aumenta el interés abierto, las tasas de financiación de Bitcoin se inclinan a terreno negativo y luego el precio vuelve a ser empujado al alza mediante compresión de posiciones cortas.

Las tasas de financiación negativas suelen interpretarse como una señal de sesgo bajista entre participantes apalancados. En términos simples, indican que los vendedores en corto están pagando una prima para mantener sus apuestas, lo que refleja cautela o expectativa de nuevas caídas.

De Maere también señaló que, en comparación con finales de 2025, cuando Bitcoin se movía durante meses entre USD $85.000 y USD $95.000, el mercado actual muestra menos profundidad. Un mercado más delgado tiende a reaccionar con mayor brusquedad ante órdenes relativamente pequeñas, lo que incrementa el riesgo de movimientos repentinos.

La debilidad viene de antes. Bitcoin inició una caída prolongada en octubre, apenas días después de marcar un récord por encima de USD $126.000. Ese mismo 10 de octubre fueron eliminadas apuestas apalancadas en criptomonedas por cerca de USD $19.000 millones, un evento que dejó secuelas en el apetito especulativo.

Desde entonces, los precios han descendido de forma sostenida y los repuntes han carecido de seguimiento. Andreja Cobeljic, jefe de trading de derivados en AMINA Bank, dijo que este patrón ya se vio en mercados bajistas previos de criptomonedas: una liquidación fuerte, un retroceso de 20% y luego un período de estancamiento. Su diagnóstico fue directo: “No tenemos el impulso para romper”.

La rotación hacia activos físicos gana fuerza

Mientras Bitcoin lucha por salir del rango, el capital del mercado parece estar mirando hacia otro lado. El petróleo crudo se disparó casi 70% en los días posteriores a la escalada entre Estados Unidos e Israel con Irán. Pasó de alrededor de USD $70 por barril a un máximo cercano a USD $120 antes de estabilizarse cerca de USD $100.

El aluminio, por su parte, ronda máximos históricos. El oro se ha mantenido relativamente plano desde que comenzaron los ataques en Irán, presionado por un dólar más fuerte y por el aumento de los rendimientos. Sin embargo, ese desempeño más tibio llega después de un alza de 65% durante el año pasado, período en el que Bitcoin retrocedió.

La lectura general es que se está produciendo una rotación amplia hacia activos tangibles. En otras palabras, el mercado está premiando bienes vinculados al mundo físico, especialmente aquellos que pueden beneficiarse de interrupciones de oferta, tensiones geopolíticas e inflación persistente.

Jeff Currie, jefe de estrategia en Carlyle Energy Pathways, comparó el momento actual con el auge de materias primas que siguió al estallido de la burbuja puntocom. Lo describió como “la venganza de la vieja economía” y defendió la idea de mantener activos HALO, es decir, activos pesados y de baja obsolescencia.

En una entrevista con Bloomberg TV, Currie resumió esa preferencia con claridad: “Quiero poseer metal, quiero poseer oro, quiero poseer petróleo”. Detrás de esa postura está la percepción de que las cadenas de suministro globales siguen tensas, no solo para el crudo, sino también para gas, fertilizantes, petroquímicos y metales.

Los riesgos sobre refinerías y las amenazas al transporte marítimo en torno al estrecho de Hormuz añaden una capa extra de presión. Si esas disrupciones se prolongan, los mercados de materias primas podrían seguir absorbiendo buena parte de la atención y de los flujos de inversión.

Bitcoin resiste, pero aún no convence

Para Bitcoin, el problema no se limita a Medio Oriente. Cobeljic advirtió que también pesan las tensiones en crédito privado, la inflación persistente y el escaso margen que tendrían los bancos centrales para ofrecer alivio. Bajo ese marco, su escenario base contempla un repunte de alivio de corta duración seguido por otro descenso cíclico.

Ese posible descenso, además, coincidiría con una mayor rotación hacia materias primas y otros activos percibidos como coberturas contra la inflación. La tesis sugiere que la escasez programada de Bitcoin, aunque sigue siendo un rasgo distintivo, hoy no basta por sí sola para capturar el entusiasmo del mercado.

Incluso dentro del ecosistema cripto aparecen señales de ese desplazamiento. Los tokens diseñados para replicar precios de materias primas están absorbiendo flujos y el crudo figura actualmente entre los contratos más negociados en Hyperliquid, una plataforma que ofrece trading continuo las 24 horas.

Si la volatilidad es el producto que buscan los operadores, energía y metales la están ofreciendo con más fuerza que Bitcoin. En mercados especulativos, la atención suele moverse hacia los activos que concentran el evento dominante del momento, y hoy ese evento parece estar en los shocks de oferta y en el riesgo geopolítico.

Aun así, no todo el panorama es negativo para la principal criptomoneda. Karl Naim, director comercial de XBTO, sostuvo que el hecho de que Bitcoin haya subido desde el inicio del conflicto, mientras las acciones han retrocedido, sugiere un activo más maduro y capaz de divergir de los mercados tradicionales de riesgo.

Esa lectura se apoya también en los flujos de fondos cotizados. Datos recopilados por Bloomberg muestran un incremento en la demanda de ETF de Bitcoin, con entradas netas superiores a USD $2.000 millones durante tres semanas consecutivas. Ese dato indica que, pese a las dudas de corto plazo, aún existe interés institucional por exposición al activo.

La cuestión es que ese respaldo no ha sido suficiente para que Bitcoin iguale el impulso de los activos HALO. En un mercado cautivado por la oferta de petróleo y metales, los fundamentos de escasez digital parecen estar cediendo terreno frente a narrativas más conectadas con la economía real y con las urgencias del presente.

Por ahora, Bitcoin sigue en una zona de limbo. Resiste mejor que algunas clases de activos en episodios concretos, pero no logra recuperar un liderazgo claro. Mientras el capital continúe premiando barriles, lingotes y metales industriales, la mayor criptomoneda del mercado probablemente seguirá oscilando entre repuntes breves y una demanda todavía insuficiente para romper su estancamiento.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

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