Bitcoin toca los USD $78.000 pero retrocede tras nuevo cierre del estrecho de Ormuz
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Bitcoin perdió fuerza este sábado y volvió a la zona de USD $76.000 después de que Irán informara un nuevo cierre del estrecho de Ormuz, revirtiendo el optimismo que había disparado una de las mayores liquidaciones de posiciones cortas del año en el mercado cripto.
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- Bitcoin subió por encima de USD $78.000 tras reportes sobre la reapertura de Ormuz, pero luego retrocedió a USD $76.091.
- El movimiento provocó liquidaciones por USD $762 millones en criptomonedas, de las cuales USD $593 millones correspondieron a posiciones cortas.
- Los traders siguen atentos a la franja entre USD $76.000 y USD $78.000, vista como una resistencia clave para la estructura de BTC.
Bitcoin (BTC) volvió a mostrar este fin de semana cuán sensible sigue siendo a los eventos geopolíticos globales. La criptomoneda llegó a superar los USD $78.000 el viernes, impulsada por señales de alivio en Oriente Medio, pero para la noche del sábado en Asia ya había retrocedido hasta USD $76.091, luego de que Irán indicara que el estrecho de Ormuz estaba otra vez cerrado al tráfico marítimo.
El giro borró buena parte del entusiasmo inicial que había activado una fuerte compresión de posiciones bajistas. El mercado reaccionó primero a la idea de una reapertura plena de la ruta energética y a declaraciones del presidente Donald Trump sobre un posible avance con Teherán, pero las nuevas señales desde Irán y los reportes de incidentes en la zona devolvieron la cautela a los operadores.
Para el ecosistema cripto, el episodio dejó dos lecturas claras. La primera es que Bitcoin sigue funcionando como un activo altamente expuesto al apetito por riesgo y a los shocks de liquidez. La segunda es que el mercado estaba demasiado inclinado hacia apuestas bajistas, lo que amplificó el movimiento alcista inicial y luego dejó a BTC sin parte de ese combustible especulativo.
Una subida rápida que terminó en reversión
Según datos citados por CoinDesk, el rally del viernes desencadenó cerca de USD $762 millones en liquidaciones entre 168.336 operadores individuales del mercado cripto. De ese total, alrededor de USD $593 millones correspondieron a posiciones cortas, en uno de los short squeeze más grandes de 2026. Solo en Bitcoin se liquidaron cerca de USD $381 millones, mientras que Ether sumó otros USD $167 millones.
El impulso se apoyó en varios factores combinados. Irán había señalado el viernes que el paso por Ormuz estaba completamente abierto para buques comerciales durante el resto del alto el fuego, mientras Trump aseguró más tarde ante periodistas que Teherán había aceptado una suspensión “ilimitada” de su programa nuclear. Esa combinación de titulares activó compras agresivas en un mercado que ya mostraba financiamiento negativo en los contratos perpetuos de BTC desde hacía semanas.
En la práctica, eso significaba que los traders bajistas estaban pagando una prima a los alcistas para sostener sus posiciones. Cuando el precio rompió por encima de la zona entre USD $76.000 y USD $78.000, muchos de esos cortos fueron forzados a cerrar, lo que agregó más presión compradora y aceleró la subida.
Sin embargo, la estructura no logró consolidarse. Para el sábado, la narrativa había cambiado de forma abrupta. El alivio geopolítico perdió credibilidad y el mercado empezó a desmontar parte de la euforia que había impulsado la ruptura.
Irán reimpone el cierre y devuelve la tensión a los mercados
La nueva incertidumbre llegó después de que medios estatales iraníes afirmaran que el estrecho de Ormuz había sido cerrado otra vez debido a que Estados Unidos no cumplió sus compromisos. El servicio Islamic Republic of Iran Broadcasting indicó que Irán había aceptado permitir el paso de un número limitado de barcos, pero sostuvo que Washington no cumplió su parte del acuerdo.
También se divulgó una declaración del portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el teniente coronel Ebrahim Zolfaghari, según la cual el control del estrecho volvió a su estado previo, bajo “estricta gestión y control de las fuerzas armadas”. Irán advirtió además que seguiría restringiendo el tránsito mientras se mantuviera el bloqueo estadounidense de sus puertos.
La tensión no quedó solo en el plano verbal. La U.K. Maritime Trade Operations reportó que un petrolero informó haber sido atacado por dos lanchas artilladas operadas por el ejército de Irán, en un incidente ocurrido a 20 millas náuticas al noreste de Omán. La entidad señaló que el buque y su tripulación estaban a salvo y que las autoridades investigaban lo ocurrido.
Bloomberg también recogió testimonios de propietarios de petroleros que aseguraron haber recibido transmisiones radiales iraníes ordenando el cierre de la vía navegable. Un superpetrolero incluso reportó disparos y abortó su tránsito. Varios barcos que se habían apresurado hacia el estrecho tras conocerse la reapertura del viernes dieron media vuelta poco después.
Ese contexto ayudó a explicar por qué el petróleo también reaccionó con violencia. El crudo había caído casi un 10% hasta USD $85,90 por barril con el titular inicial de reapertura, pero la nueva confusión sobre el estado real de Ormuz volvió a introducir el riesgo de una interrupción prolongada del suministro energético global.
Trump mantiene el optimismo, pero el mercado duda
Antes del nuevo giro del sábado, Trump había transmitido optimismo sobre el avance de las negociaciones con Irán. A bordo del Air Force One, dijo a periodistas que había “noticias bastante buenas” y que las conversaciones continuarían durante el fin de semana. También había agradecido previamente a Irán por abrir el estrecho.
No obstante, el mandatario dejó claro que el bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes seguirá vigente hasta que se alcance un acuerdo con Teherán. Incluso señaló que probablemente no extendería el alto el fuego de dos semanas que está previsto concluir el miércoles, y advirtió que, de no haber avances, Estados Unidos podría retomar los bombardeos.
Ese mensaje mixto alimentó la confusión. Por un lado, el mercado recibió palabras de optimismo diplomático. Por otro, persistieron medidas coercitivas y amenazas militares que debilitaban la idea de una desescalada sólida. Para los inversionistas, especialmente en activos volátiles como Bitcoin, la falta de claridad redujo la confianza en un quiebre sostenido al alza.
CNBC destacó además que las negociaciones en Islamabad entre una delegación estadounidense encabezada por el vicepresidente JD Vance y negociadores iraníes dirigidos por el presidente del Parlamento Mohammad Bagher Ghalibaf no lograron un acuerdo el fin de semana pasado. Ese antecedente también ayuda a explicar por qué cada titular de alivio está siendo recibido con cautela.
La zona de USD $76.000 define el próximo movimiento de Bitcoin
Más allá del ruido político, el foco técnico inmediato para los traders está en la franja entre USD $76.000 y USD $78.000. Ese rango había limitado cada intento de rebote desde la caída del 5 de febrero, por lo que su ruptura intradía fue observada como una señal relevante de cambio estructural. El retroceso posterior, sin embargo, dejó abierta la pregunta sobre si la ruptura fue real o solo una barrida de liquidez.
De acuerdo con la lectura de CoinDesk, un cierre semanal limpio por encima de USD $76.000 mantendría viva la ruptura estructural, incluso si la operación vinculada a expectativas de paz continúa siendo errática. Si ese nivel se pierde, Bitcoin volvería al mismo rango en el que ha permanecido atrapado desde marzo, aunque ahora con una base de posiciones cortas ya liquidada y en proceso de reconstrucción.
Esa diferencia no es menor. Cuando un short squeeze elimina gran parte de las apuestas bajistas apalancadas, el mercado pierde un posible motor adicional para nuevas subidas rápidas. En otras palabras, si BTC quiere sostener un avance mayor, necesitará demanda genuina y no solo cierres forzados de traders posicionados en contra.
Algunos operadores mantienen la vista en objetivos superiores si la resistencia cede con claridad. El área de apertura anual de Bitcoin en USD $94.000 y el máximo histórico cercano a USD $126.000 vuelven a entrar en las conversaciones del mercado, pero solo si la criptomoneda logra consolidarse por encima del rango actual.
Por ahora, el panorama sigue dominado por la volatilidad headline-driven, es decir, movimientos de precio dictados por titulares. El patrón ya se repite: una noticia de alto el fuego o reapertura impulsa el rally, y una reversión posterior corta el avance antes de que pueda asentarse.
Ether y otras criptomonedas resistieron mejor
El retroceso de Bitcoin no afectó a todas las principales criptomonedas con la misma intensidad. Ether mostró una resistencia relativamente mayor y cedió solo un 0,2% en 24 horas, mientras solana bajó un 1,3% y Dogecoin retrocedió un 2,1%.
En términos semanales, el balance seguía siendo positivo para varios activos. Ether acumulaba un alza de 5,2%, XRP lideraba con 6,4%, BNB sumaba 4,6% y Bitcoin se mantenía con una ganancia semanal de 4,5% pese al retroceso desde los máximos del viernes.
Ese comportamiento sugiere que, aunque BTC continúa siendo el principal termómetro del sentimiento macro, parte del mercado altcoin logró absorber mejor el cambio abrupto en la narrativa geopolítica. Aun así, la dirección de corto plazo para el conjunto del sector seguirá muy vinculada al comportamiento de Bitcoin y a la evolución del conflicto en Oriente Medio.
En síntesis, el mercado cripto cerró la jornada con una mezcla de alivio y fragilidad. El alivio vino de la limpieza de un posicionamiento excesivamente bajista. La fragilidad quedó expuesta en la rapidez con la que un cambio en el tono sobre Ormuz bastó para frenar el impulso de Bitcoin y devolverlo a una zona técnica decisiva.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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