Build with CoinStats’ all-in-one API. Learn more

Deutsch한국어日本語中文EspañolFrançaisՀայերենNederlandsРусскийItalianoPortuguêsTürkçePortfolio TrackerSwapCryptocurrenciesPricingCrypto APIIntegrationsNewsEarnBlogNFTWidgetsDeFi Portfolio TrackerCrypto Gaming24h ReportPress KitAPI Docs
CoinStats

BIP-110: la bifurcación de Bitcoin se queda con solo 2 bloques y a 6 años de ajustar su dificultad

2h ago
bullish:

0

bearish:

0

La cadena bifurcada por BIP-110 solo ha producido dos bloques desde su separación el sábado, quedando 326 bloques detrás de Bitcoin. Con una dificultad heredada que no podrá ajustarse hasta alcanzar 2.016 bloques, el estancamiento podría durar más de seis años, según estimaciones actuales. Expertos debaten si el experimento está condenado al fracaso o aún es prematuro declararlo muerto.
***

  • BIP-110 provocó una división de cadena el sábado, pero la cadena escindida solo ha producido 2 bloques, en contraste con más de 300 de Bitcoin en el mismo período.
  • La cadena bifurcada heredó la alta dificultad de minería de Bitcoin, pero su moneda no tiene valor de mercado, por lo que los mineros no tienen incentivo para respaldarla.
  • El ajuste de dificultad de la cadena escindida no ocurrirá hasta completar 2.016 bloques, un hito que actualmente se estima a 6,3 años de distancia.
  • Nombres clave como Nick Ruck y Himanshu Sahay ofrecen perspectivas opuestas sobre el futuro del experimento.


¿Qué es BIP-110?

BIP-110 es una propuesta de cambio de reglas para Bitcoin que busca impedir el almacenamiento de imágenes, texto y otros datos no relacionados con pagos en las transacciones durante un año.

Para implementarse, requiere el acuerdo de los mineros, quienes registran su aprobación marcando los bloques que producen. Se necesitaba el 55% de los bloques en un período de dos semanas, pero solo alcanzó alrededor del 2,6% como máximo.

A pesar de no contar con el apoyo mayoritario, la propuesta incluía una segunda vía: en el bloque 961.632, las computadoras que ejecutaban el software BIP-110 comenzaron a rechazar cualquier bloque que no llevara la marca, independientemente de la decisión de los mineros.

Esto provocó una división de cadena, también conocida como fork, el sábado pasado.

La nueva cadena, compuesta solo por bloques marcados con BIP-110, ha producido únicamente dos bloques desde entonces.

Bitcoin, por su parte, ha avanzado a más de 300 bloques en el mismo lapso, dejando a la bifurcación 326 bloques atrás.

La cadena escindida y su estancamiento

El libro mayor de Bitcoin es una cadena de bloques, donde cada bloque es un lote de transacciones añadido por mineros, quienes compiten para producirlos. Se les paga en bitcoin recién emitida más las tarifas asociadas.

El ritmo de producción es de aproximadamente un bloque cada diez minutos, pero ese ritmo no es automático. La red establece un nivel de dificultad, que es cuánto trabajo computacional se requiere para producir un bloque válido, y lo recalcula cada 2.016 bloques.

Si los bloques llegan demasiado rápido, la dificultad aumenta; si llegan demasiado lento, disminuye. A velocidad normal, 2.016 bloques se producen en unas dos semanas.

La cadena bifurcada heredó la misma dificultad de minería de Bitcoin al momento de la separación, pero su moneda no tiene valor de mercado: no cotiza en exchanges, no tiene compradores ni un precio establecido.

Los mineros que operan en la red principal no tienen ningún incentivo económico para desviar su poder de cómputo hacia esta cadena, ya que el costo de minería es idéntico al de Bitcoin, pero la recompensa no es vendible.

Como resultado, la cadena produjo dos bloques y luego se detuvo por completo. El tiempo de inactividad es crítico, porque el ajuste de dificultad no puede ocurrir hasta completar 2.016 bloques a su ritmo actual.

Un monitor en vivo de CoinDesk estima ahora que ese ajuste está a 6,3 años de distancia, frente a los 350 días que se calculaban el domingo. La cifra se recalcula constantemente, y cada hora de inactividad la aleja más.

El problema del ajuste de dificultad

La dificultad de minería es un mecanismo de autorregulación que mantiene el tiempo de bloque en aproximadamente diez minutos. Se recalcula cada 2.016 bloques comparando el tiempo real contra el esperado.

En la cadena principal de Bitcoin, el próximo ajuste está previsto en 12 días. En la cadena bifurcada, sin embargo, ese ajuste no podrá realizarse hasta que se generen los bloques necesarios, lo cual podría no ocurrir nunca si la actividad minera no se reactiva.

El problema es que incluso si un minero decidiera minar en esa cadena, tendría que hacer frente al mismo costo energético y de hardware que en la red principal, pero con una recompensa sin valor comercial.

Además, la dificultad tan alta hace que cada bloque requiera una cantidad enorme de trabajo, y con tan pocos participantes, la probabilidad de encontrar un bloque en un tiempo razonable es mínima.

La cadena está atrapada en un círculo vicioso: sin mineros no hay bloques, sin bloques no hay ajuste, y sin ajuste la dificultad sigue siendo prohibitiva.

Reacciones y perspectivas de la industria

Nick Ruck, director de LVRG Research, declaró a CoinDesk que “el experimento BIP-110 ha colapsado efectivamente tras producir solo dos bloques y quedar detrás de la cadena principal”.

Ruck subrayó que esto demuestra que “la seguridad y el progreso de Bitcoin permanecen firmemente ligados a la abrumadora mayoría del poder de hash”, refiriéndose a la fuerza computacional combinada que los mineros apuntan a la red.

En su opinión, los cambios de reglas controvertidos sin respaldo amplio de mineros y la economía en general están “destinados a estancarse como bifurcaciones minoritarias”, dejando la red principal ininterrumpida e intacta.

Sin embargo, no todos interpretan esto como un asunto resuelto. Himanshu Sahay, cofundador de Arch, comentó a CoinDesk: “Creo que aún es demasiado pronto para sacar conclusiones firmes de la producción inicial de bloques”.

Sahay señaló que los cambios en las reglas de Bitcoin dependen de la coordinación entre mineros, desarrolladores y el ecosistema en general. Aunque la brecha merece atención, “tendría cuidado al describir esto como un fracaso en esta etapa”.

Contexto histórico de las bifurcaciones

Esta no es la primera vez que una propuesta controvertida intenta alterar las reglas de Bitcoin mediante una bifurcación. En 2017, la batalla por el tamaño del bloque llevó a la creación de Bitcoin Cash, que sí logró un apoyo significativo temporalmente.

Otras propuestas, como SegWit, se implementaron de manera exitosa sin dividir la cadena, gracias a que alcanzaron el umbral de activación con el respaldo de mineros y desarrolladores.

La diferencia clave en el caso de BIP-110 es que no se buscó el consenso tradicional, sino que se forzó la activación mediante un umbral de señalización que no se alcanzó, lo que llevó a una división unilateral.

Este enfoque agresivo ha sido criticado por muchos en la comunidad, ya que socava el principio de consenso que mantiene segura a la red.

La rapidez con la que la cadena escindida se ha estancado evidencia la importancia del incentivo económico en el ecosistema minero.

El futuro de la cadena BIP-110

En realidad, el destino de esta bifurcación dependerá de si algún grupo decide invertir en su minería, ya sea por razones ideológicas o especulativas. Sin embargo, el costo actual es extremadamente alto y el retorno incierto.

El plazo de seis años para el ajuste de dificultad es una estimación que asume que el nivel de minería actual (casi nulo) se mantenga. Si algún minero se uniera, el tiempo podría reducirse, pero aun así tomaría meses o años.

Los observadores señalan que una cadena sin actividad y sin valor de mercado tiene pocas posibilidades de sobrevivir. La mayoría de las bifurcaciones fallidas terminan desapareciendo silenciosamente.

Pero algunos como Sahay prefieren no descartarla por completo, argumentando que los proyectos pueden tardar en encontrar su equilibrio.

Lo cierto es que Bitcoin sigue funcionando con normalidad, y esta bifurcación no ha causado ningún impacto en su precio ni en su funcionamiento.

Análisis final

El caso BIP-110 ilustra los desafíos técnicos y económicos que enfrentan cualquier intento de cambiar las reglas de Bitcoin sin el apoyo de la mayoría.

La mecánica de la dificultad de minería, diseñada para proteger la integridad de la red, se convierte en una barrera insuperable para una cadena minoritaria sin poder de cómputo.

Los analistas coinciden en que el resultado subraya la fortaleza del consenso de Bitcoin, pero también la fragilidad de los experimentos que no logran atraer a los actores clave.

Queda por ver si esta bifurcación tendrá algún resurgimiento, pero por ahora, su futuro parece más incierto que nunca.

Mientras tanto, la red principal continúa produciendo bloques sin interrupciones, con su próximo ajuste de dificultad programado en menos de dos semanas.

La lección que deja BIP-110 es que cualquier cambio de protocolo debe ser ampliamente respaldado por la comunidad minera y económica para tener posibilidades de éxito.

2h ago
bullish:

0

bearish:

0

Manage all your crypto, NFT and DeFi from one place

Securely connect the portfolio you’re using to start.