Van Rossem marca nuevo capítulo para Cardano: la comunidad toma el control del protocolo
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El hard fork Van Rossem llevó a Cardano a la versión 11 y redujo costos para contratos inteligentes, pero su mayor impacto está en quién decide ahora el futuro de la red.
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- Cardano activó Van Rossem el 18 de julio y migró de la versión 10 a la versión 11 durante el paso de la época 643 a la 644.
- La actualización fue aprobada mediante gobernanza en cadena, con 78,97% de apoyo de los representantes delegados y 53,02% de los operadores de pools.
- El cambio no altera las transacciones cotidianas de ADA, pero prepara la llegada de Ouroboros Leios, una actualización de escalabilidad prevista para 2026.
Cardano activó el hard fork Van Rossem el sábado 18 de julio de 2026 y trasladó su red principal a la versión 11 del protocolo. La actualización reduce los costos de ejecución de contratos inteligentes y prepara cambios técnicos para una futura mejora de escalabilidad.
Sin embargo, el aspecto más importante no se encuentra en las tarifas ni en la experiencia cotidiana. Por primera vez, la comunidad propuso, debatió y ratificó una actualización completa sin que Input Output dirigiera el proceso.
Una actualización aprobada por la gobernanza
Los hard forks anteriores de Cardano siguieron una coordinación de arriba hacia abajo. Las entidades fundadoras, principalmente Input Output, definían y organizaban los cambios centrales del protocolo.
Van Rossem rompió con ese patrón mediante el sistema de gobernanza en cadena introducido durante la era Voltaire. Ese marco permite que los participantes de la red voten directamente sobre propuestas relacionadas con la evolución de Cardano.
La activación ocurrió después de la ratificación registrada el 13 de julio. Los datos de Cardanoscan muestran el paso de la versión 10 en la época 643 a la versión 11 en la época 644, a las 21:44 UTC del 18 de julio.
La Constitución de Cardano exige la aprobación de tres cuerpos separados. La estructura busca combinar la representación de los tenedores de ADA, la revisión constitucional y la decisión de quienes operan la infraestructura.
Los representantes delegados, conocidos como DReps, respaldaron la actualización con 78,97% de los votos. El umbral requerido para ese grupo era de 60%, por lo que la propuesta superó con claridad la exigencia.
Los DReps representan a participantes que los tenedores de ADA eligen para votar en su nombre. Su función se parece a la de representantes parlamentarios, aunque opera dentro del sistema de gobernanza de la blockchain.
El voto de los operadores y los cambios técnicos
El comité constitucional también aprobó Van Rossem. Sus siete integrantes consideraron que el hard fork cumplía con la Constitución de Cardano, cuando el requisito mínimo era obtener cinco votos favorables.
Los operadores de pools de participación mostraron el margen más estrecho entre los tres cuerpos. Un 53,02% votó a favor, lo que evidenció que la preferencia de los fundadores ya no garantiza por sí sola el resultado.
La gobernanza descentralizada introduce así una tensión entre coordinación rápida y deliberación comunitaria. Una mayoría ajustada puede aprobar una actualización, pero también revela la existencia de intereses distintos dentro del ecosistema.
Antes de la ratificación, la Constitución exigía que al menos 85% de los pools de participación, medidos por participación activa, ejecutaran software compatible. La telemetría mostró una adopción superior, con aproximadamente 93% de la producción de bloques en la versión 11.
Desde el punto de vista técnico, la versión 11 es un hard fork intra-era. Mantiene a Cardano dentro de la era centrada en la gobernanza y no modifica la estructura de las transacciones.
Por esa razón, el ecosistema más amplio necesitó un trabajo de actualización limitado. Las carteras y las aplicaciones no tuvieron que enfrentar una transformación visible en la forma de enviar o recibir ADA.
La actualización incorpora nuevas capacidades para Plutus, la plataforma que utilizan los desarrolladores de Cardano para crear contratos inteligentes. También unifica funciones integradas disponibles en las tres versiones de la plataforma.
La unificación permite que aplicaciones antiguas accedan a nuevas capacidades. El cambio busca evitar que los desarrolladores deban trabajar con un conjunto fragmentado de funciones según la versión de Plutus utilizada por cada contrato.
Van Rossem también ajusta varias reglas de validación del libro mayor. Entre ellas, incluye una disposición que impide reutilizar las mismas claves de identidad criptográfica en dos pools de participación.
Qué significa Van Rossem para los usuarios de ADA
Para una persona que posee o gasta ADA de manera ocasional, la actualización no genera cambios inmediatos. Las transacciones funcionan igual, las carteras no requieren una actualización y la tarifa para enviar ADA permanece sin cambios.
La interfaz de uso tampoco cambia. Quien utilice una cartera compatible puede continuar enviando, recibiendo o manteniendo ADA sin aprender un nuevo procedimiento tras la activación de la versión 11.
Los beneficios directos llegarán a través de las aplicaciones que se construyan o adapten en Cardano. Los cambios en Plutus pueden reducir el costo de ejecutar contratos inteligentes en servicios de finanzas descentralizadas y mercados de tokens no fungibles.
Cada interacción con una aplicación en cadena puede incluir una tarifa relacionada con el cálculo que exige el contrato. Si la ejecución requiere menos recursos, los desarrolladores podrían trasladar parte de ese ahorro a los usuarios.
Ese ahorro no aparece automáticamente en cada protocolo. Los equipos deben reconstruir sus contratos para aprovechar las nuevas capacidades y decidir si reflejan la reducción en tarifas, márgenes operativos o nuevas funciones.
El cambio más profundo se relaciona con el control del protocolo. Los participantes de Cardano demostraron que pueden aprobar una modificación sin que los fundadores conduzcan el proceso de principio a fin.
Para los inversionistas de ADA, esa diferencia puede cambiar la naturaleza de su participación. Ya no solo poseen un token dentro de una red cuya dirección depende de un equipo central, sino que cuentan con una vía formal para influir en su evolución.
La participación, sin embargo, depende del modelo de representación y de la actividad de los distintos cuerpos de gobernanza. El resultado de Van Rossem muestra que el poder se distribuye entre DReps, el comité constitucional y los operadores de pools.
El hard fork recibió el nombre de Max van Rossem, un contribuyente de la gobernanza de Cardano que ayudó a dar forma a la Constitución de la red. Van Rossem falleció en octubre de 2025.
El camino hacia Ouroboros Leios
Input Output señaló que la versión 11 también prepara el próximo hard fork de la era Dijkstra. Esa actualización introduciría Ouroboros Leios en Cardano y representa la siguiente gran apuesta técnica de la red.
Ouroboros Leios es una propuesta de escalabilidad para el modelo de consenso de prueba de participación de Cardano. Su objetivo consiste en elevar de forma considerable el número de transacciones por segundo sin debilitar las garantías de seguridad del protocolo.
La actualización se espera para finales de 2026. El calendario mencionado en el reporte no implica que los usuarios reciban de inmediato confirmaciones más rápidas, pues esos efectos dependen de la implementación posterior.
Van Rossem funciona como una base técnica y procedimental para Leios. Sus cambios en el libro mayor preparan componentes necesarios, mientras que su proceso de aprobación establece un precedente para futuras decisiones.
La escalabilidad será el cambio que probablemente perciban más los usuarios cuando llegue. Una mayor capacidad podría mejorar el rendimiento durante periodos de alta actividad y facilitar confirmaciones más rápidas.
El desafío estará en equilibrar esa capacidad con la seguridad y la participación descentralizada. Cardano deberá demostrar que el nuevo modelo de gobernanza puede coordinar actualizaciones complejas sin perder legitimidad entre sus grupos de interés.
Van Rossem no modifica por ahora la experiencia de utilizar ADA, pero sí redefine la forma en que la red puede tomar decisiones. El contraste entre una activación técnica discreta y un cambio político importante explica su relevancia.
La actualización también deja abierta una discusión sobre el ritmo de desarrollo. La dirección comunitaria puede ofrecer mayor legitimidad, aunque podría enfrentar procesos más lentos o resultados menos previsibles que una decisión centralizada.
En última instancia, Cardano apuesta por combinar menores costos para contratos inteligentes, preparación para una mayor capacidad y control distribuido del protocolo. La respuesta de los usuarios dependerá de la adopción que logren las aplicaciones y de la ejecución de Leios.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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