Bitcoin enfrenta zona crítica en USD $76.800 mientras ballenas depositan en exchanges
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Bitcoin volvió a acercarse a una zona crítica que ya había frenado su avance a inicios de año. Aunque la demanda institucional vía ETF sigue sosteniendo el precio, nuevos datos on-chain sugieren que grandes tenedores están aprovechando el repunte para vender cerca de sus niveles de equilibrio, lo que abre la puerta a una posible corrección.
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- Los ETF spot de bitcoin en EE. UU. registraron entradas constantes y llegaron a sumar cerca de USD $240 millones en una sola sesión, según Enflux.
- CryptoQuant detectó entradas a exchanges de hasta BTC 11.000 por hora y un aumento del tamaño promedio de depósitos hasta BTC 2,25, señal de actividad de grandes tenedores.
- El nivel de USD $76.800 vuelve a ser clave para Bitcoin, ya que coincide con el precio realizado de compradores recientes y funcionó como resistencia en enero.
Bitcoin (BTC) se aproxima otra vez a una zona técnica y psicológica que el mercado ya conoce bien.
El activo digital avanzó hasta el rango medio de los USD $70.000 impulsado por una demanda sostenida desde los fondos cotizaos en bolsa (ETF) al contado en Estados Unidos, pero el movimiento también está encontrando una oferta creciente a medida que se acerca a un punto de equilibrio observado por operadores y firmas de análisis on-chain.
La señal central es que el rally no parece estar alimentado por una nueva ola especulativa minorista. En cambio, el movimiento reciente luce más vinculado a asignaciones institucionales y a flujos macro, un matiz importante para entender por qué Bitcoin ha podido subir con relativa firmeza y, al mismo tiempo, por qué podría tener problemas para sostener esas ganancias si aumenta la presión vendedora.
De acuerdo con datos citados por CoinDesk, los ETF spot de Bitcoin listados en EE. UU. siguieron captando entradas consistentes durante abril. En una sola sesión, tras el aumento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, los flujos habrían alcanzado cerca de USD $240 millones, una cifra que ayudó a empujar a BTC desde unos USD $71.000 hasta la franja media de los USD $70.000.
Ese patrón sugiere compras con lógica de asignación de cartera, más que una persecución táctica del precio. Mientras los mercados tradicionales absorbían el impacto del alza del petróleo y de cambios en las expectativas sobre tasas de interés, Bitcoin logró sostener el repunte gracias a un flujo de demanda relativamente estable proveniente de productos regulados.
El nivel de USD $76.800 vuelve al centro de la escena
La zona que ahora concentra la atención del mercado está cerca de los USD $76.800. Según CryptoQuant, ese nivel corresponde al llamado precio realizado de los tenedores de corto plazo, es decir, el costo promedio de entrada de quienes compraron durante la fase más reciente de caída. En términos prácticos, se trata de un umbral donde muchos vuelven a estar en verde.
Cuando el mercado opera bajo condiciones más débiles, ese tipo de nivel suele actuar como resistencia. La lógica es sencilla: quienes venían en pérdidas aprovechan un rebote para salir sin daño adicional. Por eso, a medida que el precio se acerca a ese punto de equilibrio, aparece nueva oferta que limita la continuidad del ascenso.
El antecedente más relevante ocurrió en enero. La misma franja de precios, casi al dólar, frenó el rebote de Bitcoin antes de una reversión que llevó la cotización hacia los USD $60.000. Ese comportamiento le da más peso a la lectura actual, porque muestra que no se trata de una referencia aislada, sino de una zona ya validada por el mercado en el pasado reciente.
Para lectores menos familiarizados con métricas on-chain, el precio realizado no representa una barrera oficial ni un soporte matemático infalible. Más bien funciona como una referencia del costo agregado de ciertos grupos de tenedores. Por eso, cuando muchos inversores comparten una base similar, esa área puede convertirse en un punto de reacción colectiva.
Suben los depósitos en exchanges y cambia el perfil del mercado
Mientras Bitcoin probaba el rango de USD $75.000 a USD $76.000, CryptoQuant observó un fuerte incremento en las entradas de BTC a exchanges. La firma indicó que ese flujo subió hasta alrededor de BTC 11.000 por hora, el nivel más alto desde finales de diciembre. En mercados cripto, ese tipo de movimiento suele interpretarse como una señal potencial de venta o de preparación para vender.
La composición de esos depósitos también llamó la atención. El tamaño promedio de las transferencias llegó a cerca de BTC 2,25, su lectura diaria más alta desde mediados de 2024. Esa cifra sugiere que el movimiento no estaría dominado por pequeños participantes, sino por actores con posiciones más grandes y, probablemente, con mayor capacidad de influir en la liquidez de corto plazo.
Otro dato relevante fue el salto en la proporción de grandes transferencias dentro del total de entradas a exchanges. Ese indicador pasó de menos del 10% a más del 40% en cuestión de días. Históricamente, según explicó CryptoQuant, cambios tan abruptos han coincidido con fases de distribución y con una presión vendedora más visible en el mercado.
La lectura de fondo es que Bitcoin enfrenta un mercado dividido en dos fuerzas. De un lado, los ETF y el contexto macro siguen aportando demanda. Del otro, grandes tenedores parecen estar utilizando la subida para recortar exposición y entregar liquidez justo cuando el precio se acerca a una zona donde muchos operadores buscan salir al menos en equilibrio.
Una transferencia entre viejos y nuevos tenedores
Más que un choque frontal entre compradores y vendedores, el proceso actual puede describirse como una transferencia. Los tenedores de más largo plazo estarían distribuyendo monedas hacia la nueva demanda que llega por los ETF. Visto así, los flujos detectados en exchanges y las entradas registradas en productos cotizados serían dos caras de una misma dinámica de relevo dentro del mercado.
Ese punto es importante porque ayuda a explicar por qué Bitcoin aún puede subir con rapidez pese a la aparición de oferta. Si el dinero nuevo absorbe sin problemas las ventas de actores que buscan salir, el precio puede seguir avanzando. Sin embargo, también deja al mercado expuesto a una pérdida de impulso si esa absorción empieza a fallar o si la oferta crece más rápido que la demanda.
CryptoQuant describió este comportamiento como un patrón típico de fin de ciclo. La idea no implica necesariamente un techo inmediato, pero sí una etapa en la que monedas acumuladas por participantes anteriores comienzan a pasar a manos de compradores más recientes. El desenlace depende de si esos nuevos tenedores demuestran ser más estables que quienes están aprovechando el rally para vender.
En esta fase, la fortaleza de la tendencia ya no depende solo del apetito comprador, sino de la capacidad del mercado para absorber ventas cada vez más visibles. Si ese equilibrio se mantiene, Bitcoin podría seguir intentando una ruptura. Si se rompe, la consecuencia más probable sería una corrección hacia niveles donde comenzó el último tramo del repunte.
Qué puede pasar con Bitcoin en el corto plazo
El escenario alcista necesita una ruptura sostenida por encima de la zona media de los USD $70.000 y, sobre todo, la capacidad de absorber la presión de venta que se acumula cerca de los USD $76.800. No basta con tocar ese rango. P
ara consolidar un movimiento mayor, el mercado tendría que demostrar que la demanda institucional sigue siendo suficientemente robusta aun cuando aumente la distribución desde grandes tenedores.
Si eso no ocurre, el riesgo de retroceso gana fuerza. CryptoQuant advirtió que, en caso de que la presión vendedora supere a los nuevos compradores, Bitcoin podría quedar vulnerable a una corrección hacia la parte baja de los USD $70.000. Esa zona coincide con el punto de arranque del tramo más reciente del rally y, por tanto, sería el primer nivel lógico al que los operadores mirarían en busca de soporte.
El contexto actual deja una señal mixta. Por una parte, la narrativa institucional permanece vigente y los ETF siguen funcionando como una fuente concreta de demanda. Por otra, los datos on-chain muestran que el ascenso está activando ventas de actores relevantes, algo que suele complicar las extensiones alcistas cuando el mercado se aproxima a referencias de costo ampliamente seguidas.
En otras palabras, Bitcoin sigue teniendo combustible para moverse al alza, pero ahora debe demostrar que puede hacerlo sin perder estabilidad. El resultado de esa prueba definirá si el mercado entra en una nueva fase de expansión o si, como ya ocurrió en enero, la resistencia vuelve a imponerse y obliga a una corrección antes de cualquier intento de subida adicional.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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