Willy Woo advierte que Bitcoin podría abandonar el ciclo de cuatro años
0
0

El analista on-chain Willy Woo sostiene que Bitcoin podría estar dejando atrás el ciclo de cuatro años asociado al halving para responder cada vez más a los ciclos de deuda y liquidez de las finanzas tradicionales. La emisión anual de BTC ya ronda el 0,8%, mientras los ETF al contado y la maduración del mercado reducen el peso de ese choque de oferta, aunque los datos históricos todavía permiten defender el patrón conocido.
***
- Willy Woo plantea que Bitcoin podría adoptar un ciclo de deuda de 6 a 8 años, en lugar de seguir únicamente el calendario del halving.
- La emisión anual de BTC cayó a cerca de 0,8% y bajaría aproximadamente a 0,4% después del halving de 2028.
- El máximo de octubre de 2025 y la corrección cercana al 50% mantienen vigente la discusión entre el modelo del halving y el ciclo macroeconómico.
Bitcoin podría dejar atrás el ciclo de 4 años
Willy Woo plantea un ciclo de 6 a 8 años, ligado a deuda y liquidez.
La emisión anual ronda 0,8% y bajaría a 0,4% tras el halving de 2028.
BTC está 38% bajo su máximo de octubre de 2025. pic.twitter.com/HHCFksqvLT
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 3, 2026
Bitcoin enfrenta una discusión que puede cambiar la forma en que los inversionistas interpretan sus próximos movimientos. El analista on-chain Willy Woo sostiene que el activo podría estar abandonando gradualmente el ciclo de cuatro años asociado al halving y acercándose a un ritmo de 6 a 8 años, más relacionado con la deuda y la liquidez de las finanzas tradicionales.
La hipótesis aparece mientras BTC cotiza cerca de USD $78.011, después de un repunte registrado en agosto, pero todavía permanece aproximadamente 38% por debajo de su máximo histórico de octubre de 2025, situado en USD $126.198. Antes de ese rebote, Bitcoin había perdido cerca de la mitad de su valor desde aquel techo, una corrección que alimentó tanto a los defensores del patrón histórico como a quienes creen que el mercado entró en una etapa distinta.
La fuerza del halving pierde peso
El halving reduce a la mitad la cantidad de nuevos BTC que reciben los mineros por cada bloque validado. Durante los primeros ciclos, ese recorte periódico representó un choque relevante sobre la oferta disponible, por lo que numerosos operadores lo utilizaron como referencia para anticipar fases de acumulación, máximos y posteriores mercados bajistas.
Woo argumenta que esa fuerza interna ya no tendría el mismo alcance. La emisión anual de Bitcoin se mantiene cerca de 0,8% de la oferta desde abril de 2024 y el próximo halving, previsto para 2028, la llevaría aproximadamente a 0,4%, una magnitud que, según el analista, podría resultar demasiado pequeña para imponer por sí sola el rumbo del precio.
El contraste con el oro refuerza el argumento, aunque no demuestra una relación causal entre ambos activos. Los datos del World Gold Council indican que los mineros añadieron alrededor de 1,7% al inventario de oro sobre el suelo durante 2025, de modo que la expansión de la oferta de BTC ya sería inferior a la de un activo tradicional considerado escaso.
Fidelity Digital Assets llegó a una conclusión relacionada en una investigación publicada en febrero. Su análisis encontró que la volatilidad de Bitcoin disminuía incluso cuando la criptomoneda alcanzaba nuevos récords, un comportamiento que la firma vinculó con la maduración del mercado y que puede reducir el impacto relativo de cada evento programado de emisión.
Un mercado más conectado con TradFi
La transformación también estaría relacionada con la evolución de la demanda. Los fondos cotizados al contado de Bitcoin, que no existían durante los ciclos de halving anteriores, incorporaron nuevos canales de exposición y conectaron de forma más directa al activo con carteras, gestores y flujos propios de los mercados financieros tradicionales.
En ese contexto, el ciclo de deuda funciona como una explicación basada en la demanda y la liquidez, en lugar de concentrarse en la oferta de nuevas monedas. El marco popularizado por el economista Ray Dalio describe una secuencia en la que la Reserva Federal reduce las tasas después de una recesión, abarata el crédito y facilita el endeudamiento de hogares y empresas.
El mayor gasto puede impulsar las ganancias corporativas y elevar el precio de los activos, pero también puede presionar la inflación. Cuando las autoridades responden con aumentos de tasas, el crédito se encarece, el crecimiento se frena y una nueva recesión puede obligar a iniciar otra ronda de recortes, completando un proceso que suele extenderse durante varios años.
Los datos de la National Bureau of Economic Research sitúan en aproximadamente 75 meses, algo más de seis años, la duración promedio de los ciclos económicos estadounidenses de posguerra entre un máximo y el siguiente. Por ello, el intervalo de 6 a 8 años planteado por Woo se ubica en el extremo largo de ese registro, pero conserva una referencia histórica dentro del comportamiento de la economía tradicional.
La trayectoria reciente de Bitcoin puede encajar con los dos modelos. La Reserva Federal llevó las tasas a cero en marzo de 2020 y BTC alcanzó un máximo en noviembre de 2021, mientras que el inicio de las subidas de tasas en marzo de 2022 coincidió con el posterior mercado bajista. Esa coincidencia temporal puede interpretarse como parte del ciclo de liquidez, aunque no confirma por sí sola que las tasas hayan causado cada movimiento; la misma secuencia también puede leerse como efecto del halving.
El límite de la nueva teoría
La propuesta de Woo enfrenta una dificultad importante: Bitcoin nació en 2009 y solo ha atravesado una recesión claramente identificable desde entonces. La caída provocada por la pandemia de COVID-19 duró aproximadamente dos meses y recibió una respuesta de estímulo inmediato por parte de la Reserva Federal, por lo que todavía no ofrece una muestra amplia para evaluar el comportamiento de BTC durante un ciclo económico completo.
El propio analista señaló en el podcast What Bitcoin Did que Bitcoin nunca había enfrentado una contracción económica verdaderamente prolongada. Desde esa perspectiva, 2026 podría convertirse en la primera prueba real de un régimen en el que la política monetaria, el crédito y la liquidez global tengan más influencia que el calendario del halving.
Las expectativas de tasas ya ofrecen un punto de observación para ese escenario. Según CME Group, el mercado asignaba una probabilidad de 60% a un aumento de 25 puntos básicos durante la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto de septiembre, una posibilidad que ilustra cómo los operadores siguen incorporando las decisiones de la Reserva Federal a sus modelos sobre Bitcoin.
Sin embargo, los defensores del ciclo tradicional creen que los hechos recientes todavía siguen el guion conocido. Bitcoin alcanzó su máximo aproximadamente 18 meses después del halving de abril de 2024, dentro de la ventana histórica observada en ciclos previos, y después registró una corrección fuerte que recuerda la secuencia posterior a los máximos de 2017 y 2021.
Dos calendarios para los próximos movimientos
El debate también está limitado por el tamaño de la muestra disponible. Bitcoin apenas ha completado cuatro ciclos, mientras que un patrón de 6 a 8 años no podría confirmarse ni descartarse antes de que transcurra al menos otra década, por lo que cualquier conclusión actual debe tratarse como una hipótesis y no como una regla de mercado establecida.
Por ahora, ambos modelos ofrecen marcos plausibles para interpretar la acción reciente del precio, pero ninguno permite atribuir de manera concluyente el movimiento a una sola causa. Bitcoin subió desde aproximadamente USD $62.900 a comienzos de agosto, pero el repunte no eliminó la distancia frente al máximo histórico ni resolvió si la próxima fase de recuperación dependerá de una fecha programada en el protocolo o de un cambio en las condiciones financieras.
El calendario del halving ofrece una proyección relativamente definida para los próximos años. En los dos ciclos anteriores, el mínimo llegó alrededor de un año después del máximo, de manera que el patrón antiguo apuntaría a un suelo hacia finales de 2026 y a una posible recuperación orientada hacia el halving de 2028.
Un ciclo más largo desplazaría esa expectativa hacia 2027 o incluso más adelante. Bajo ese enfoque, los repuntes de BTC seguirían principalmente los periodos de flexibilización de la Reserva Federal y una mejora del crédito, mientras que los retrocesos responderían a tasas elevadas y a un endurecimiento de las condiciones financieras. Se trata de una explicación plausible, no de una relación causal confirmada.
Si el halving deja de marcar el reloj dominante de Bitcoin, el activo podría comportarse cada vez más como una operación macroeconómica de alta beta. Eso no elimina la importancia de su oferta limitada, pero obliga a los inversionistas a observar junto al protocolo los ciclos de deuda, la inflación, las tasas y los flujos hacia los ETF.
0
0
Securely connect the portfolio you’re using to start.

Bitcoin podría dejar atrás el ciclo de 4 años



