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Project Eleven presenta método para demostrar propiedad de Bitcoin incluso después de un ataque cuántico

8h ago
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La empresa Project Eleven propuso un nuevo mecanismo criptográfico pensado para un escenario que preocupa cada vez más a la comunidad de Bitcoin: qué ocurrirá cuando las computadoras cuánticas sean capaces de falsificar las firmas digitales que hoy demuestran la propiedad de una billetera. La iniciativa busca ofrecer una vía de recuperación para usuarios que no migren a tiempo hacia direcciones resistentes a la computación cuántica.

***

  • Project Eleven propone demostrar la propiedad de una billetera sin depender de firmas digitales.
  • La técnica serviría como mecanismo de recuperación tras un eventual “Q-Day”.
  • El proyecto se suma a los esfuerzos para preparar Bitcoin frente a la amenaza cuántica.

 

Durante años, el debate sobre la computación cuántica y Bitcoin se ha centrado en una misma pregunta: ¿qué ocurrirá cuando una computadora cuántica pueda romper la criptografía que protege las claves privadas? Sin embargo, Project Eleven sostiene que existe un problema igualmente importante y menos discutido: cómo demostrar quién es el verdadero propietario de una billetera cuando las firmas digitales ya no sean una prueba confiable.

La empresa de seguridad presentó una nueva técnica criptográfica diseñada para afrontar precisamente ese escenario. En lugar de intentar impedir un ataque cuántico, la propuesta busca ofrecer un mecanismo que permita distinguir al propietario legítimo de un atacante incluso después de que una clave privada haya sido comprometida, reseña Decrypt.

Según explicó el director ejecutivo de Project Eleven, Alex Pruden, el problema surge porque una computadora cuántica suficientemente potente podría derivar una clave privada a partir de la clave pública utilizada por Bitcoin. En ese momento, tanto el atacante como el propietario original serían capaces de generar firmas digitales idénticas, eliminando el principal mecanismo con el que hoy se demuestra la propiedad de una dirección.

El verdadero desafío comienza después del “Q-Day”

Dentro de la industria suele utilizarse el término “Q-Day” para describir el momento en que la computación cuántica alcance la capacidad necesaria para romper la criptografía de curva elíptica utilizada por Bitcoin. Ese avance permitiría calcular claves privadas a partir de información pública, haciendo vulnerables las direcciones que ya hayan expuesto su clave pública.

En la práctica, esto significaría que un atacante podría generar firmas completamente válidas y transferir fondos desde billeteras vulnerables sin necesidad de conocer la frase semilla del propietario. Desde el punto de vista de la red, ambas firmas serían indistinguibles.

Project Eleven argumenta que ese escenario obliga a replantear la forma en que se verifica la propiedad de una billetera. Si cualquiera puede producir una firma válida, la firma deja de ser una evidencia útil para decidir quién controla realmente los fondos.

Por ese motivo, la compañía propone trasladar la prueba de propiedad hacia un elemento diferente del sistema criptográfico: el origen desde el cual fueron derivadas las claves privadas de la billetera.

Demostrar el origen, no la firma

La técnica desarrollada por Project Eleven utiliza la ruta de derivación de las claves (key derivation path), un componente de las billeteras jerárquicas determinísticas que permite generar múltiples direcciones a partir de una única frase semilla.

En lugar de demostrar conocimiento de la clave privada comprometida, el usuario demostraría que conoce la clave padre utilizada para derivarla. Ese proceso se realizaría mediante pruebas criptográficas que no revelan la información secreta, preservando la seguridad del propietario.

La empresa sostiene que incluso una computadora cuántica capaz de reconstruir la clave privada de una dirección no podría deducir automáticamente la frase semilla ni la clave maestra desde la cual se originó toda la billetera. Esa diferencia permitiría distinguir al propietario legítimo del atacante.

En otras palabras, el sistema cambiaría la pregunta de “¿quién puede firmar esta transacción?” por “¿quién puede demostrar que conoce el origen criptográfico de esta billetera?”, una distinción que podría resultar fundamental en un escenario posterior al Q-Day.

Basado en investigación abierta y pruebas de conocimiento cero

Project Eleven explicó que la propuesta fue desarrollada junto con Jim Posen, principal mantenedor de Binius, un sistema abierto de pruebas de conocimiento cero especializado en operaciones criptográficas intensivas.

El mecanismo también toma como punto de partida una técnica conocida como “signature lifting”, planteada anteriormente por los investigadores Alon Sattath y Robert Wyborski. La empresa financió la implementación práctica de esa idea utilizando la infraestructura de Binius para construir un prototipo funcional.

Las pruebas de conocimiento cero permiten demostrar que una afirmación es verdadera sin revelar la información utilizada para comprobarla. Este tipo de herramientas se ha convertido en uno de los campos de mayor crecimiento dentro de la criptografía moderna y encuentra aplicaciones tanto en privacidad como en autenticación.

Aunque la propuesta todavía no forma parte del protocolo de Bitcoin, representa una posible solución para usuarios que no consigan migrar sus fondos antes de que aparezcan ataques cuánticos prácticos.

Bitcoin acelera su preparación para la era poscuántica

La propuesta llega en un momento en que distintas organizaciones trabajan para preparar Bitcoin frente a futuras amenazas derivadas de la computación cuántica.

En febrero, los desarrolladores de Bitcoin avanzaron BIP-360 hacia el proceso formal de revisión, un paso que podría servir como base para futuras direcciones resistentes a ataques cuánticos. Un mes después, BTQ Technologies presentó la primera implementación funcional de esa propuesta dentro de una red de pruebas, permitiendo comenzar las evaluaciones técnicas mientras continúa el debate sobre una eventual actualización del protocolo.

Las advertencias también comenzaron a llegar desde la industria. En junio, el consejo asesor sobre computación cuántica de Coinbase recomendó iniciar cuanto antes la planificación de una migración hacia direcciones resistentes, advirtiendo que aproximadamente BTC 7.000.000 podrían quedar expuestos si sus propietarios no trasladan los fondos cuando existan alternativas seguras.

Ese mismo mes, el presidente Donald Trump firmó órdenes ejecutivas destinadas a acelerar la transición del gobierno estadounidense hacia estándares criptográficos resistentes a la computación cuántica, una decisión que refleja el creciente interés por preparar infraestructura crítica antes de que esa tecnología alcance capacidades suficientes para comprometer los sistemas actuales.

Una solución para quienes lleguen tarde

Project Eleven reconoce que la mejor estrategia continúa siendo migrar los fondos hacia direcciones resistentes antes de que exista una amenaza real. Sin embargo, considera poco probable que todos los usuarios, empresas e instituciones logren hacerlo dentro del plazo disponible.

Muchas billeteras permanecen inactivas durante años y otras pertenecen a usuarios que podrían desconocer la necesidad de actualizar sus direcciones. En ese contexto, un mecanismo de recuperación posterior podría convertirse en una herramienta valiosa para reducir pérdidas permanentes.

La propuesta no elimina la necesidad de adaptar Bitcoin a la era poscuántica, pero intenta resolver uno de los escenarios más difíciles: qué hacer con las billeteras cuyos propietarios legítimos todavía existen, aunque ya no puedan demostrar su control utilizando las firmas digitales tradicionales.

Con la computación cuántica avanzando de forma constante y el debate sobre la seguridad futura de Bitcoin ganando relevancia, iniciativas como la de Project Eleven muestran que la industria ya no solo discute cómo evitar un eventual Q-Day. También comienza a diseñar mecanismos que permitan convivir con sus consecuencias si ese momento finalmente llega.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

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