Bitcoin muestra señales de estar formando un suelo, pero aún no hay capitulación definitiva
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Bitcoin está entrando en una fase del ciclo en la que las pérdidas de los tenedores de largo plazo comienzan a adquirir una relevancia que el precio por sí solo no puede mostrar. El indicador Adjusted NUPL (aNUPL) revela que el estrés financiero ya no está concentrado únicamente en los participantes especulativos: también ha alcanzado a la base de inversores que históricamente ha demostrado mayor convicción para mantener BTC durante las etapas de volatilidad.
La estructura actual presenta una característica asociada con los grandes fondos del mercado: Según un análisis de CryptoQuant, el aNUPL de los tenedores de largo plazo (LTH) se encuentra por debajo del promedio del mercado y ha entrado en territorio negativo, mientras Bitcoin cotiza aproximadamente 50% por debajo de su máximo del ciclo.
El dato es relevante porque sugiere que el mercado ha dejado atrás una corrección convencional. Sin embargo, todavía existe una diferencia importante frente a los grandes mínimos históricos: las pérdidas de los tenedores de largo plazo aún no han alcanzado la profundidad ni la persistencia observadas durante las capitulaciones anteriores.
En otras palabras, Bitcoin presenta características propias de un proceso de formación de suelo, pero todavía no existe una señal suficiente para afirmar que el mínimo macroeconómico del ciclo ya está confirmado.
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Bitcoin y el aNUPL: qué está mostrando el mercado
Según CryptoQuant, el Adjusted NUPL permite observar el estado de las ganancias y pérdidas no realizadas dentro del mercado de Bitcoin. Su utilidad aumenta cuando se analiza específicamente el comportamiento de los long-term holders (LTH), es decir, los inversores que han mantenido sus monedas durante períodos prolongados.
Mientras el precio únicamente muestra cuánto vale Bitcoin en un momento determinado, el comportamiento del aNUPL permite identificar el nivel de estrés financiero acumulado entre los participantes que todavía mantienen sus posiciones.
La lectura actual resulta especialmente significativa porque las pérdidas ya no están limitadas al extremo más especulativo del mercado.
El aNUPL de los tenedores de largo plazo se encuentra en negativo, situándose además por debajo del promedio general del mercado. Esto significa que una parte de los inversores considerados históricamente más resistentes a la volatilidad ahora mantiene sus posiciones con pérdidas no realizadas.
Ese cambio modifica la lectura del ciclo.
Cuando los tenedores de largo plazo comienzan a experimentar pérdidas importantes, el mercado entra en una zona donde la presión ya no procede exclusivamente de operadores de corto plazo que reaccionan rápidamente a los movimientos del precio. El estrés empieza a afectar también al capital que, en condiciones normales, presenta una mayor tolerancia a las caídas.

Los tenedores de largo plazo están soportando un estrés creciente
Los ciclos anteriores de Bitcoin muestran un patrón particularmente interesante: durante los grandes fondos del mercado, los tenedores de largo plazo llegaron a registrar pérdidas no realizadas más profundas que el mercado en general.
Esta característica tiene importancia porque los LTH representan precisamente el segmento que suele asociarse con mayor convicción y menor sensibilidad frente a las fluctuaciones diarias.
Cuando incluso este grupo comienza a acumular pérdidas significativas, el mercado puede acercarse a una fase de agotamiento.
La estructura actual encaja parcialmente con ese comportamiento histórico.
El hecho de que el LTH aNUPL haya cruzado a territorio negativo indica que la presión ya alcanzó una dimensión relevante. Bitcoin se encuentra aproximadamente 50% por debajo de su máximo del ciclo, y las pérdidas entre los tenedores de largo plazo demuestran que la caída está poniendo a prueba la capacidad de estos inversores para mantener sus posiciones.
Pero existe un matiz fundamental.
Estar en pérdidas no equivale necesariamente a haber alcanzado el fondo.
La profundidad de esas pérdidas y, sobre todo, su duración son variables determinantes para interpretar correctamente el momento del ciclo.
La diferencia entre un proceso de suelo y una capitulación
El segundo elemento de la lectura actual introduce una importante dosis de cautela.
Durante los grandes fondos de ciclos anteriores, el LTH aNUPL llegó a registrar niveles negativos mucho más profundos y persistentes. Es decir, los tenedores de largo plazo no solamente estaban perdiendo dinero sobre el papel, sino que permanecían bajo una presión financiera considerable durante un período más prolongado.

La situación actual todavía no alcanza ese nivel de deterioro.
Las pérdidas son reales y el estrés ha aumentado, pero el indicador aún no se encuentra en una zona de “depresión” comparable con los episodios más extremos del historial de Bitcoin.
Esta diferencia impide interpretar la señal como una confirmación definitiva de capitulación.
Lo que muestra el indicador es, más precisamente, una estructura compatible con una fase de formación de suelo.
El mercado está mostrando algunos de los ingredientes que históricamente han aparecido cerca de los mínimos macro, pero todavía falta determinar si la presión continuará aumentando o si los compradores serán capaces de absorber las pérdidas actuales antes de que se produzca una nueva oleada de ventas.
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¿Bitcoin necesita otra capitulación?
A partir de la estructura actual existen dos escenarios principales.
Escenario 1: una nueva caída lleva al mercado hacia la capitulación
El primer escenario contempla que Bitcoin todavía no haya completado el proceso de limpieza necesario para establecer un mínimo macro.
En este caso, una nueva etapa de debilidad podría provocar una caída adicional del LTH aNUPL, acercándolo progresivamente a los niveles negativos observados durante anteriores fondos de ciclo.
Si ese movimiento coincidiera con una nueva debilidad del precio y una mayor realización efectiva de pérdidas, la estructura comenzaría a parecerse mucho más a una capitulación clásica de Bitcoin.
Este escenario implicaría que el mercado todavía necesita expulsar parte del capital que permanece bajo presión y llevar el estrés de los tenedores de largo plazo hacia niveles históricamente más extremos.
No obstante, alcanzar exactamente los niveles registrados durante ciclos anteriores no debe considerarse una condición obligatoria.
Escenario 2: Bitcoin forma un suelo antes de alcanzar los extremos históricos
La segunda posibilidad es que el mercado consiga completar el proceso de fondo con un nivel de daño considerablemente menor.
En este escenario, la demanda institucional y una estructura de tenedores potencialmente más resistente podrían permitir que la oferta sea absorbida antes de que las pérdidas alcancen los niveles extremos registrados en ciclos anteriores.
Esto es importante porque la historia proporciona un rango de referencia, no una regla matemática que Bitcoin deba repetir exactamente en cada ciclo.
Por lo tanto, que el LTH aNUPL no haya alcanzado todavía niveles de “depresión” no significa necesariamente que Bitcoin tenga que experimentar otra caída de gran magnitud.
Significa que, con la información disponible en este indicador, todavía no existe la misma evidencia de agotamiento financiero que caracterizó a los grandes mínimos anteriores.
La próxima dirección del aNUPL será más importante que la fotografía actual
Uno de los aspectos más relevantes de esta lectura es que la tendencia del indicador puede ofrecer más información que su nivel actual.
Una nueva caída del LTH aNUPL, acompañada por debilidad adicional en el precio de Bitcoin y una mayor realización de pérdidas, reforzaría la hipótesis de que el mercado todavía necesita atravesar una etapa de capitulación.
La combinación de esos tres elementos sería especialmente relevante:
- Bitcoin vuelve a perder terreno.
- Las pérdidas no realizadas de los tenedores de largo plazo aumentan.
- Los inversores comienzan a materializar esas pérdidas.
Si los tres factores aparecen simultáneamente, la estructura tendría mayor semejanza con los procesos de capitulación registrados durante los grandes fondos históricos.
Por el contrario, existe otra señal que podría cambiar la interpretación.
Si el LTH aNUPL comienza a recuperarse hacia cero mientras Bitcoin consigue mantener un mínimo creciente, podría significar que el estrés entre los tenedores de largo plazo ya alcanzó su punto máximo.
En ese escenario, el mercado estaría demostrando que puede absorber las pérdidas existentes sin necesitar una nueva fase de capitulación.
Qué significa esto para los inversores de Bitcoin
Para los inversores, la lectura del aNUPL aporta un elemento que no aparece inmediatamente en un gráfico tradicional de precios.
Una caída del 50% desde el máximo del ciclo puede parecer suficiente para definir una fase de mercado bajista, pero el comportamiento de los tenedores de largo plazo permite profundizar en la pregunta más importante: ¿el mercado ya alcanzó un nivel de agotamiento comparable con otros grandes fondos?
Por ahora, la respuesta es incompleta.
Bitcoin ya presenta una condición históricamente relevante: los tenedores de largo plazo están registrando pérdidas no realizadas y su aNUPL se encuentra por debajo del promedio del mercado.
Eso demuestra que la presión ha penetrado profundamente en la estructura de participantes.
Sin embargo, la intensidad de las pérdidas todavía no reproduce completamente los episodios de capitulación más severos.
Por esta razón, los inversores deberían diferenciar entre señales de formación de suelo y confirmación de un mínimo definitivo. Son dos conceptos distintos.
La primera ya empieza a aparecer en la estructura actual. La segunda todavía necesita mayor evidencia.
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La estructura actual no garantiza que el mínimo ya haya llegado
El comportamiento de los tenedores de largo plazo está enviando una señal que históricamente ha acompañado algunos de los momentos más importantes del ciclo de Bitcoin.
Pero esa señal debe interpretarse dentro de su contexto.
El mercado está bajo presión. Las pérdidas han dejado de estar concentradas únicamente en los participantes especulativos y han alcanzado a inversores con horizontes temporales mucho más largos. El LTH aNUPL negativo confirma que existe un nivel significativo de estrés entre este grupo.
Al mismo tiempo, la ausencia de una lectura extremadamente negativa y persistente indica que el proceso todavía no tiene las características completas de una capitulación histórica.
Esto deja abierta la posibilidad de una nueva fase de debilidad, pero también permite contemplar un escenario en el que Bitcoin encuentre un suelo antes de repetir los niveles extremos de ciclos anteriores.
La clave estará en lo que ocurra a partir de ahora.
Si el estrés de los tenedores de largo plazo continúa profundizándose junto con nuevas caídas del precio y una mayor realización de pérdidas, la tesis de una capitulación pendiente ganará fuerza. Si, en cambio, el aNUPL comienza a recuperarse mientras Bitcoin construye un mínimo superior, la señal apuntaría hacia una absorción progresiva de las pérdidas.
Por ahora, Bitcoin está mostrando la anatomía de un fondo, pero todavía no la capitulación completa que permita declararlo confirmado. El mercado se encuentra en una zona de transición en la que la evolución de las pérdidas de los tenedores de largo plazo podría convertirse en uno de los indicadores más importantes para determinar si el ciclo está cerca de su punto de inflexión o si todavía queda una última etapa de presión por atravesar.
La entrada Bitcoin muestra señales de estar formando un suelo, pero aún no hay capitulación definitiva se publicó primero en Criptoinforme.
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