Restaking pierde fuerza: los principales protocolos apenas generan beneficios
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La estrategia que prometía generar un segundo rendimiento con el mismo ETH perdió atractivo cuando los pagos de los servicios no alcanzaron para compensar los costos y el riesgo de slashing entró en juego. Ether.fi ya desmonta su vínculo con EigenLayer, mientras las cifras de los principales protocolos muestran ingresos modestos y un mercado mucho más pequeño que en su punto máximo.
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- Ether.fi retiró el restaking automático de weETH y prepara la eliminación de las credenciales de retiro de EigenPod antes de fin de año.
- Los servicios de restaking generaron USD $99.977 en comisiones durante una semana, frente a USD $27,35 millones de la categoría de liquid staking.
- Los cinco mayores tokens de liquid restaking, excluido ether.fi, sumaron USD $953.350 de beneficio bruto en el segundo trimestre de 2026.
El restaking de ETH pierde fuerza: ingresos modestos y más riesgohttps://t.co/BVPEu0zuEx retiró el restaking automático de weETH y eliminará sus credenciales EigenPod antes de fin de año.
En una semana, restaking generó USD 99.977 en comisiones, frente a USD 27,35 millones… pic.twitter.com/bXMJDgMhtK
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 28, 2026
Restaking pierde fuerza: los principales protocolos apenas generan beneficios
La estrategia que prometía obtener un rendimiento adicional al reutilizar el ETH en staking ya no ofrece incentivos suficientes para varios de sus principales protocolos. Ether.fi está retirando su conexión estructural con EigenLayer y los resultados de otros proyectos muestran que las comisiones del restaking siguen siendo pequeñas frente a las del staking tradicional.
El cambio refleja una combinación de menores incentivos, nuevos riesgos y una demanda limitada por parte de los servicios que podrían pagar por esa seguridad adicional. Aunque la tecnología continúa operativa, la pregunta para el sector pasó a ser si puede sostener negocios rentables, no solo si funciona en términos técnicos.
Ether.fi se distancia de EigenLayer
Ether.fi planea eliminar antes de que termine el año las credenciales de retiro de sus EigenPod, con lo que cortará el último vínculo estructural entre sus tokens de staking y EigenLayer. La documentación del protocolo indicaba que, para agosto, menos del 1% de los activos seguía en restaking, una proporción que muestra cuánto se había reducido esa exposición.
Cuando ether.fi lanzó su producto en 2024, los depósitos se restakeaban automáticamente en EigenLayer. En agosto, la compañía retiró esa función de weETH, su token de liquid staking que circula y se acepta como colateral en distintos espacios de DeFi; desde entonces, el activo funciona como un token de liquid staking convencional. The Defiant también informó que ether.fi había retirado de weETH toda exposición al restaking y que esta actividad se había trasladado a un token distinto, weETHs.
Mike Silagadze, director ejecutivo de ether.fi, explicó a CoinDesk que la decisión respondió al balance entre rendimiento y riesgo: «No había oportunidades de rendimiento significativas en el restaking y había cierto riesgo percibido por parte de los stakers, así que decidimos que tenía sentido salir».
La retirada no significa que ether.fi haya abandonado todo producto relacionado con restaking, sino que separó esa opción de weETH y la dejó como una alternativa aparte. La distinción importa porque el token principal conserva su papel en DeFi sin que los usuarios tengan que asumir automáticamente la exposición adicional asociada con EigenLayer.
Una segunda fuente de rendimiento que no llegó
El staking consiste en depositar ETH para contribuir a la seguridad de Ethereum y recibir recompensas a cambio. El restaking proponía reutilizar ese mismo capital para respaldar otros servicios, como oráculos y redes de disponibilidad de datos, que en teoría pagarían por acceder a la seguridad proporcionada por los activos depositados.
Los tokens de liquid restaking añadían una capa de liquidez: en lugar de mantener el ETH bloqueado sin posibilidad de usarlo, el depositante recibía un token negociable que podía vender o aportar como colateral. weETH llegó a ser el mayor de esos activos, mientras EigenLayer alcanzó USD $19.700 millones en depósitos en su punto máximo y los tokens de liquid restaking crecieron más de 1.000% durante las primeras seis semanas de 2024.
La tesis dependía de que los servicios que compraban seguridad pagaran lo suficiente para cubrir tanto la recompensa base del staking como una prima adicional. Según la información reportada por CoinDesk, esos pagos no alcanzaron ese nivel, por lo que el segundo rendimiento que debía distinguir al restaking no se materializó de forma suficiente para sostener la propuesta económica.
El contraste aparece en las comisiones registradas por DefiLlama. Al 8 de septiembre, la categoría de restaking reunía USD $10.020 millones y había generado USD $99.977 en comisiones durante la semana anterior, mientras que liquid staking concentraba USD $51.870 millones y produjo USD $27,35 millones en ese mismo indicador.
En términos de ingresos por dólar asegurado, esas cifras implican que el staking ordinario generaba aproximadamente 53 veces más que el restaking. El tamaño de los depósitos, por sí solo, no prueba que un negocio sea rentable; la diferencia entre ambas categorías ayuda a explicar por qué mantener capital en restaking dejó de parecer atractivo cuando la prima de rendimiento no compensaba los riesgos adicionales.
Menos incentivos y exposición al slashing
Dos cambios redujeron todavía más el incentivo para participar: los programas de puntos que subsidiaban los depósitos fueron cerrando a lo largo de 2025 y el slashing se activó en abril de ese año. Los puntos habían contribuido a atraer capital, pero su desaparición dejó a los usuarios más dependientes de las recompensas efectivas que generaran los servicios respaldados.
El slashing es una penalización que puede confiscar parte del ETH en staking de un operador que incumple las reglas, por ejemplo, si se desconecta o firma mensajes contradictorios. Al activarse esa sanción, el riesgo dejó de ser una posibilidad teórica y pasó a tener una consecuencia económica directa para los participantes.
Sin una prima adicional que compensara esa exposición, los usuarios tenían menos motivos para aceptar el riesgo del restaking sobre el staking convencional. El cambio de condiciones no demuestra que todos los operadores vayan a sufrir sanciones, pero sí altera el cálculo de quienes comparan la recompensa potencial con la posibilidad de perder parte de sus activos.
La reducción de los incentivos también ayuda a entender por qué ether.fi modificó su producto, aunque su decisión no debe confundirse con una conclusión sobre el futuro de toda la tecnología. La compañía presentó su retirada como una respuesta a oportunidades de rendimiento insuficientes y a la percepción de riesgo entre los stakers, no como evidencia de que EigenLayer o Symbiotic hayan dejado de operar.
Beneficios estrechos y cambio de enfoque
Fuera de ether.fi, el sector restante es pequeño en términos de resultados reportados. Renzo, Kelp, Swell, Puffer Finance y Bedrock, los cinco mayores tokens de liquid restaking restantes, sumaron USD $953.350 de beneficio bruto en el segundo trimestre de 2026, frente a USD $2,18 millones tres trimestres antes.
Las cifras individuales ilustran la escala limitada de esos resultados: Puffer registró USD $21.590 en el trimestre pese a haber recaudado USD $23 millones, mientras Swell reportó USD $22.370. Se trata de beneficio bruto, no de una medida que permita afirmar por sí sola que cada empresa obtuvo ganancias netas, pero sí deja ver la distancia entre la financiación recibida y el rendimiento operativo informado.
Los estados de resultados también muestran que parte de los ingresos vinculados a recompensas no se queda en los protocolos. En las cuentas de Kelp, las recompensas del token EIGEN aparecen con USD $460.600 tanto como ingresos brutos como en costo de ingresos, lo que significa que el monto llega a los depositantes y sale de nuevo sin aportar beneficio al protocolo; Puffer y Swell contabilizan de manera similar sus recompensas de staking.
De acuerdo con esas cuentas, el beneficio de estas empresas provino de las comisiones del staking ordinario cobradas debajo de la capa de restaking, no de una prima generada por reutilizar la seguridad. La diferencia entre ingresos brutos y valor retenido resulta clave para interpretar los reportes: un volumen que aparece como ingreso no necesariamente representa dinero disponible para cubrir gastos o producir ganancias.
Silagadze también cuestionó una partida del adaptador de ether.fi en DefiLlama, relacionada con el cashback pagado a los usuarios de su tarjeta. El registro mostraba USD $5,83 millones tanto como ingresos como en costos, de modo que esa suma no contribuía al beneficio; el ejecutivo dijo que antes los socios externos financiaban esas recompensas, pero que ya no era así y que los ingresos reportados actualmente no incluyen esos subsidios.
El adaptador todavía registra el cashback en ambos lados hasta el trimestre más reciente, según el señalamiento del ejecutivo. Silagadze añadió que los usuarios fueron informados de los cambios a medida que ether.fi los implementó y defendió el traslado de las bóvedas de efectivo a Aave, que sustituyó un gestor de deuda desarrollado a medida y, según su explicación, redujo el riesgo.
La evolución de EigenLayer apunta, además, a un cambio en la forma de presentar su negocio. La empresa pasó a llamarse EigenCloud y ahora promociona la computación verificable, que permite a las aplicaciones demostrar que un trabajo ejecutado fuera de la cadena se completó correctamente, mientras el colateral en restaking queda como infraestructura subyacente y no como el producto principal que vende.
Las tenencias de EigenLayer se sitúan en USD $5.100 millones, por debajo de los USD $22.060 millones registrados en agosto de 2025. El mercado se contrajo cerca de 75% y, al mismo tiempo, continuó asegurando los servicios que respaldaba, lo que deja abierta una discusión todavía no resuelta: si la expansión inicial fue un fracaso o si el sector había reunido cuatro veces más capital del que necesitaba.
La tecnología, por sí misma, no aparece como el problema central: EigenDA, el servicio de disponibilidad de datos de EigenLayer, opera en la red principal a 100 MB por segundo y sigue siendo el servicio más grande por valor asegurado. Symbiotic, la plataforma a la que ether.fi trasladó su opción de restaking, integró más de 50 redes, aunque esa actividad no responde por sí sola a la pregunta sobre la rentabilidad de los protocolos.
El caso de ether.fi muestra cómo un operador puede reducir su exposición antes de que el sector resuelva ese debate. Con menos activos en restaking, recompensas insuficientes y una sanción económica ya activa, el desafío de los protocolos será demostrar que los ingresos por seguridad adicional justifican los costos y riesgos que asumen sus usuarios.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
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El restaking de ETH pierde fuerza: ingresos modestos y más riesgo